El trasfondo de la reforma laboral
Desde la perspectiva de CIARA, la decisión gremial responde a una motivación puramente política y externa a la dinámica productiva de las empresas. El argumento central de los sindicatos reside en su oposición al proyecto de ley de Modernización Laboral impulsado por la gestión de Javier Milei, el cual se encuentra actualmente bajo tratamiento en el Senado de la Nación.
La industria sostiene que el ámbito de discusión para este tipo de reformas legislativas es el Congreso. CIARA instó a los representantes sindicales a canalizar sus reclamos a través de las vías institucionales correspondientes, tal como lo ejecutan otras organizaciones gremiales e interesados en la materia. El comunicado subraya que trasladar una disputa legislativa al ámbito operativo solo genera un daño innecesario a los trabajadores y a la comunidad aceitera en su conjunto.
El impacto en el complejo agroexportador
La parálisis de los puertos aceiteros no solo afecta a las compañías exportadoras, sino que también altera la cadena de valor de los productores y transportistas. Al no existir un fundamento gremial interno o un incumplimiento en las condiciones de trabajo, la cámara considera que la medida constituye un abuso que vulnera los acuerdos pactados recientemente.
La situación actual en las plantas pone en riesgo la previsibilidad necesaria para el cumplimiento de los contratos internacionales. Argentina, como actor fundamental en el suministro global de aceites y harinas, depende de la continuidad operativa de sus terminales. La irrupción de paros por motivos políticos ajenos a la industria debilita la posición competitiva del país en los mercados externos y tensiona el diálogo social que se había estabilizado tras las negociaciones salariales de diciembre.
Fuente: Noticias Argentinas con aportes de Redacción +P