En este sentido, consideró que la Argentina tiene la capacidad de abastecer de agroalimentos al mundo de manera estable, y puede demostrar que los produce de manera sostenible. Para él, el desafío es convertir esas ventajas en competitividad real, para lo que es preciso avanzar en una agenda más flexible, que permita diversificar mercados, lograr nuevas aperturas sanitarias y acuerdos comerciales y adelantarse a las nuevas exigencias de los compradores internacionales. “La incertidumbre internacional puede aumentar el valor estratégico de lo que producimos y cómo lo producimos”, afirmó. En ese marco, +P conversó con Moreno sobre algunas negociaciones internacionales en curso y las que benefician a la Patagonia.
Durante su disertación en el Outlook del Mercosur, Maximiliano Moreno señaló que la próxima década traerá una mayor demanda y valoración estratégica de los alimentos.
-¿Cuáles son las negociaciones comerciales que la Argentina está encarando con mayor interés?
-En materia comercial, hay algunas negociaciones en curso. Primero, lo importante es implementar los acuerdos que ya están firmados. Está el acuerdo con la Unión Europea, con EFTA, hay un montón de acuerdos firmados que tienen que implementarlos. Y eso requiere ajustes normativos y diferentes cuestiones. Después hay algunas negociaciones ya bastante avanzadas, próximas a concluir, que se espera terminen este año, y ahí incluiría los acuerdos del Mercosur con Canadá y con Emiratos Árabes. Y después, las negociaciones que están como priorizadas son Vietnam, India, Corea y Japón. Son cuatro negociaciones sobre las que hay interés de avanzar en acuerdos comerciales de rebajas de aranceles o cupos.
-¿Esto a nivel del Mercosur también?
-Es una muy buena pregunta. En principio sí. Son todas negociaciones que parten como Mercosur, pero veremos cómo avanzan. La Argentina ha dicho que está muy interesada en avanzar, yo creo que esto va a depender un poco de las elecciones en Brasil. La Argentina está viendo si realmente el resto de los socios tiene vocación para avanzar.
-¿Y podría avanzar sola la Argentina, el Mercosur no la limita?
-Bueno, eso es una pregunta compleja. La Argentina ya ha hecho algunas negociaciones sola, Uruguay también, es un tema complicado. Una cosa es lo que dicen las reglas y otra cosa es lo que está pasando en el mundo real. Por ejemplo, Uruguay pidió ingresar a un acuerdo global que se llama CPTPP (por sus siglas en inglés, Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico), el Tratado Transpacífico, y Argentina también. Es un tema que está ahí como en el centro de la escena. Pero por ahora son negociaciones Mercosur, esperemos que avancen como tales; si el resto muestra falta de vocación, la Argentina tendrá que tomar una decisión.
Ante el 3º Outlook del Mercosur organizado por la Bolsa de Cereales, el director del INAI afirmó que la actual tensión geopolítica puede abrir nuevas oportunidades para el sector agropecuario argentino.
El acuerdo Mercosur-UE para Patagonia
-¿Qué oportunidades le abre el Acuerdo UE-Mercosur a la Patagonia?
-En Europa se abren muchas oportunidades para peras, manzanas, arándanos, cerezas, merluza, vieira, calamar, pasas de uva, frambuesas, frutillas, langostinos, vinos y mosto de uva. Son todos productos que se hacen en Patagonia y que van a ingresar al mercado europeo con arancel 0% en diferentes períodos; algunos ya están entrando y otros llegarán en algún plazo que va de 4 a 10 años. Pero a todos, a partir del acuerdo, les va a bajar el arancel, así que tendrán oportunidades que después se podrán explotar comercialmente de acuerdo a los precios y a las condiciones de comercialización.
-¿Cuáles son los que tienen más próximo el beneficio arancelario?
-Lo que ya está entrando con el arancel cero son peras, manzanas, arándanos, cerezas, merluzas, vieiras, calamar y pasas de uva. Y después, entre los productos en que el arancel comienza a bajar desde ahora están frambuesas, que llegará a 0% en 7 años; frutillas, en 10 años; langostinos y conserva de pescados, en 4 años; vinos, en 4 años; y mostos, en 10 años.
-¿Siempre la rebaja se reparte en porcentajes iguales todos los años del período?
-Exactamente, es una rebaja proporcional. Por ejemplo, un arancel que tiene que llegar a 0% en cuatro años, irá bajando 25% cada año.
-En cuanto a la cuota de carne UE-Mercosur, que llegará a 99.000 toneladas en 2031, ¿va camino de resolverse el conflicto entre los países del Mercosur por el reparto?
-Yo veo una complicación un poco desde afuera, y es que el tema escaló al nivel del presidente paraguayo. En la reunión de presidentes de dos o tres meses atrás (yo tengo el vicio de seguirlas por streaming, me gusta escuchar lo que dicen), el presidente de Paraguay hizo una defensa muy enfática de que su país quiere el 25% de las cuotas. Esto un poco es una especulación, pero cuando un tema llega al nivel del Presidente, después es difícil que se revierta, porque a los presidentes no le gusta mostrar gestos que puedan ser leídos políticamente como una debilidad, una flexibilidad. Con lo cual ahí tenemos una situación delicada. La Argentina ha priorizado el entendimiento entre el sector privado, el sector privado hasta ahora no se ha puesto de acuerdo con esto, y la verdad es que no veo muchos elementos por los cuales se vaya a resolver pronto. Si el sector privado paraguayo sabe que tiene el respaldo del Presidente, va a seguir aguantando, va a seguir pidiendo 25% por más que hoy no tenga cómo cubrirlo.
Peras, manzanas, frutos rojos, mariscos y vinos de la Patagonia ingresarán al mercado europeo con arancel 0% de forma inmediata o en plazos de hasta diez años.
-¿Y los demás productos?
-Vos te referiste a la carne bovina, pero están pidiendo el 25% de todos los productos, de muchos de los cuales no tienen oferta en cantidad y calidad para entrar a Europa, son 21 cuotas. Es una postura superofensiva. Especulan con que, a partir del acuerdo, se van a generar las condiciones para que haya oferta de estos productos desde Paraguay. Y Brasil, obviamente, plantea que los productos europeos no entran a Paraguay, sino a Brasil, que es el mercado más dinámico, más grande. Entonces está la pelea entre ellos dos, y obviamente también la Argentina.
Estados Unidos y la carne bovina
-Este año Donald Trump le concedió a la Argentina una cuota extra de 80.000 toneladas de carne vacuna sin aranceles (que se sumó a la tradicional, de 20.000 toneladas anuales), que se ha ido cumpliendo vertiginosamente. ¿En qué estado está la negociación para extender esta cuota extra a 2027?
-Tengo entendido que la Argentina está buscando que esto pueda ser renovado el año que viene. No tengo información concreta de qué es lo que está pasando, sí que la Argentina es optimista sobre que esto pueda tener una solución positiva. Y cuando uno mira un poco el entorno global de Estados Unidos, hay elementos para ser optimistas: abrió ahora una cuota adicional de 300.000 toneladas, tiene un faltante de carne, particularmente de carne magra (como la que le exporta la Argentina para su industria, para mezclarla con la carne local y reducir la proporción de grasa en las hamburguesas)… Con lo cual, en principio diría que soy optimista, porque el problema que tienen es estructural, no se va a resolver de un día para otro, así que se podría pensar que esto puede ser renovado para el año que viene. Pero, bueno, hay que ser prudentes, porque los anuncios se hacen probablemente en un paquete.
-¿Cómo es eso?
-Probablemente esto se vea en conjunto con algún otro tema que pueda estar pendiente en el marco del acuerdo bilateral, del ARTI (Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos). Hay un principio en las negociaciones llamado single undertaking (traducido como "compromiso único"), que es que nada está acordado hasta que todo está acordado. Así que probablemente esto de la carne tenga que ver también con otras cosas, nos enteraremos en los próximos días.
La disputa interna en el Mercosur por el reparto de las cuotas de carne bovina con la Unión Europea se mantiene estancada ante las posturas inflexibles de Paraguay y Brasil.
-¿Hay algo que se esté complicando acordar, de parte de EEUU o de la Argentina?
-No, en principio el acuerdo está cerrado, se ha firmado. Lo que sucede es que después hubo un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que de alguna manera implicó una revisión integral de todos los aranceles de ese país. La Corte le dijo al Presidente que la base legal sobre la que se amparaba para aplicar las sobretasas a todos los países no era constitucional, porque está mal justificada, con lo cual tuvo que revisar todo e inició un montón de investigaciones. La Argentina tiene una sobretasa del 10%, que es de las más bajas que viene aplicando Estados Unidos, pero al cambiar este marco legal tienen que cambiarse también los acuerdos, porque están basados en un marco legal que ya dejó de existir. Entonces, seguramente se haga algún tipo de ajuste al acuerdo, que en principio va a ser más de tipo formal -en lugar de referir al decreto tal, va a referir al decreto cual-, o puede ser un poco más profundo. Sabemos que después hay un listado de cerca de 2.000 productos que están exceptuados y la Argentina siempre está intentando incluir nuevos productos
-Uno de los problemas que hubo con la cuota extra de carne a EEUU es que el criterio de “primero llegado, primero servido” -por el que los cupos se asignan por orden de llegada- al parecer benefició a frigoríficos muy grandes, con más cintura para tener toda la carne lista para mandar en cada tramo. ¿Esto se está discutiendo?
-No tengo información. Pero hay diferentes criterios para administrar; cuando hay una concesión que da un país, que no es una compensación, normalmente el país suele establecer un sistema FIFO ( first in, first out, “primero llegado, primero servido”). Pero no tengo información adicional sobre si se está revisando o no, o a quién beneficia.
-¿Y el país beneficiado no puede a su vez decidir distribuir el cupo entre sus empresas?
- No, porque no hay ningún criterio en base al cual limitarlo. Internamente implicaría una restricción a la exportación: vos podés decir que le das la cuota al frigorífico X, pero si el frigorífico Y decide exportar a Estados Unidos, ¿cómo se lo impiden? El beneficio lo recibe Estados Unidos a medida que la mercadería entra al país, si entra el frigorífico Y, le va a dar la rebaja de arancel, le va a asignar la cuota.