Y añadió que la soja "se convierte en una alternativa cuando las circunstancias no permiten sembrar todo el maíz deseado. La sequía del año pasado, aunque fue una dificultad, también ha dejado una gran cantidad de hectáreas disponibles que se sumarán a la siembra de soja, a pesar de la histórica falta de recursos financieros".
En consecuencia, la Bolsa rosarina espera que en el ciclo 2023/24 la superficie destinada a la soja experimente un aumento.
El informe de la BCR también hizo referencia al maíz: en este caso, detalló que este cultivo mantuvo una posición más estable en términos de área de siembra, con una intención constante de 8,5 millones de hectáreas para el ciclo 2023/24.
Los factores que favorecen al maíz incluyen un clima propicio para la alta producción después de varios ciclos marcados por fenómenos climáticos adversos y, además, la caída en la siembra de trigo en algunas áreas impulsa al productor a optar por el maíz en sus rotaciones, de acuerdo con el reporte.
Sin embargo, la entidad aclaró que "los altos costos de producción, especialmente para aquellos que alquilan tierras, representan un desafío significativo para el crecimiento del área dedicada al maíz". Si las condiciones se mantienen estables, se estima una producción de alrededor de 56 millones de toneladas para el ciclo 2023/24.
Por otra parte, el trigo enfrenta dificultades relacionadas con la falta de agua en las últimas semanas, pero se estima un área de siembra de 5,4 millones de hectáreas y una producción proyectada de 15,6 millones de toneladas.
Fuente: Noticias Argentinas