Este retroceso refleja la profunda crisis que atraviesa la fruticultura en Argentina, particularmente en los envíos destinados a mercados de alta exigencia en calidad, calibre y variedad.
La pera continúa siendo la fruta más exportada, aunque con un fuerte descenso interanual. En los primeros dos meses de 2025, se enviaron poco más de 18.200 toneladas, mientras que en el mismo periodo del año pasado la cifra se acercaba a las 30.000 toneladas. Esta caída, cercana al 40%, está en línea con la retracción general de las exportaciones de frutas que salen por esta vía.
Lo que resulta llamativo es que, a pesar de que las exportaciones totales argentinas de peras (por distintas salidas alternativas a SAE) han aumentado en los primeros dos meses del año, las operaciones por el puerto rionegrino han disminuido. Esto confirma una reducción en la participación del puerto dentro de la logística de exportación total de peras y manzanas del país.
Con este panorama, SAE vuelve a registrar un mínimo histórico en sus exportaciones, reflejando una pérdida de relevancia dentro del comercio exterior argentino. Tal como muestran los datos y gráficos adjuntos, la crisis estructural del sector frutícola sigue afectando la actividad portuaria y pone en riesgo el futuro de una de las principales vías de salida de la producción del Alto Valle.
La estadística suministrada por la TPPN detalla que el principal destino de la oferta exportable de pera en esta primera etapa de la campaña, fue Estados Unidos, con importaciones superiores a las 6.100 toneladas. En orden de importancia, le sigue Rusia con 5.500 toneladas e Italia con 3.400 toneladas.
En lo que va de la temporada solo tres buques ingresaron al puerto de SAE para realizar la carga de frutas. Hay que recordar que los exportadores frutícolas del Valle de Río Negro y Neuquén determinaron en la presente campaña disminuir la frecuencia de ingresos teniendo en cuenta que mucha de la fruta que ellos iban a colocar en el exterior saldría por otros puntos del país.