Enfrentar estos cuellos de botella implica aumentar la infraestructura logística: se proyectan manejar hasta 6800 contenedores en la semana pico y se requieren cientos de frigoristas, una realidad actualmente fuera del alcance.
Para reducir riesgos en la presente temporada, especialistas señalan que no se debe embarcar fruta que no tenga las condiciones de ser exportada y la diversificación de mercado como estrategia clave. La participación en mercados alternativos como EE.UU., Europa, India o Medio Oriente creció el último año, pero aún no compensa la dependencia del gigante asiático. También se plantea una estrategia de diferenciación basada en calidad, sustentabilidad, campañas de promoción y certificaciones uniformes.
A continuación un importante aporte de SmartCherry con una entrevista al presidente de la Federación de Productores de Frutas de Chile (Fedefruta), Víctor Catán, que da su opinión sobre el tema.
Finalmente, la industria debe replantear para la temporada que se avecina el equilibrio entre volumen y precio, con planificación de cosecha, coordinación de arribos y un sistema de calidad homogéneo. También se requiere respaldo financiero e institucional, y una mayor colaboración entre productores, exportadores, navieras y autoridades .
En resumen, para la temporada 2025/26 la cereza chilena debe reinventarse: mejorar su logística, diversificar mercados, elevar su calidad y coordinar esfuerzos públicos y privados si quiere sostener su liderazgo global y mantener la rentabilidad de sus inversiones.