La Pro-Ca actúa sobre la biosíntesis de las giberelinas, hormonas vegetales que intervienen en el crecimiento. Al inhibir determinadas etapas de esa ruta metabólica, el producto permite disminuir el desarrollo de los brotes y modificar la relación entre el crecimiento vegetativo y la producción de frutos.
Entre el método y el ensayo
La experiencia se realizó sobre plantas de 15 años, injertadas sobre portainjerto MM4 y conducidas en eje central, con una distancia de plantación de cuatro metros entre filas y 1,5 metros entre plantas. Para evaluar las respuestas se establecieron cinco tratamientos.
Uno de ellos correspondió a plantas sin aplicación, utilizadas como control. Los restantes recibieron diferentes combinaciones de dosis y frecuencia: una aplicación de 125 mg/l; dos aplicaciones de 125 mg/l; una aplicación de 250 mg/l; y tres aplicaciones de 125 mg/l.
La primera aplicación se realizó a caída de pétalos y, cuando correspondió, las siguientes se efectuaron con intervalos de entre 12 y 15 días. Durante el ensayo se analizaron el crecimiento y la evolución de los brotes, además de distintas variables productivas y de calidad de la fruta.
La regulación del crecimiento en brotes de manzano orienta los nutrientes del árbol hacia una mejor calidad comercial de la fruta.
Menos vigor, sin perder producción
Los resultados mostraron que los tratamientos con Pro-Ca permitieron reducir el crecimiento vegetativo respecto de las plantas sin tratamiento. El efecto más marcado se registró con tres aplicaciones de 125 mg/l, que produjeron una disminución significativa del peso total de los brotes podados.
La aplicación no redujo el número de brotes, sino que modificó su tamaño. En las plantas tratadas aumentó la proporción de brotes de entre 0 y 40 centímetros y disminuyó la de aquellos que alcanzaban entre 40 y 80 centímetros.
La respuesta también se observó en los frutos. El tratamiento de tres aplicaciones produjo un incremento en el tamaño de las manzanas respecto del control. Además, todos los tratamientos con Pro-Ca registraron una mayor cobertura de color rojo grado 3, un atributo relevante para la calidad comercial.
Madurez intacta
Uno de los aspectos más importantes del estudio fue que la reducción del crecimiento vegetativo, no estuvo acompañada por cambios negativos en los principales indicadores de madurez.
El interés de la investigación está en la posibilidad de intervenir sobre el crecimiento del árbol para favorecer un mejor equilibrio entre el desarrollo vegetativo y reproductivo. En un monte frutal, administrar ese balance permite orientar los recursos de la planta hacia la producción de fruta con características comerciales adecuadas.
Los resultados obtenidos en Cripp’s Pink muestran que la Prohexadiona-Ca puede ser una herramienta eficaz para el manejo del vigor. El estudio suma así conocimiento científico a las decisiones agronómicas que buscan producir fruta de calidad, manteniendo al mismo tiempo una producción eficiente.
FUENTE: UNCo con aportes de Redacción +P.