Durante el mes pasado la manzana logró valores máximos entorno a los 5.000 pesos el kilo, principalmente en algunas góndolas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y comercios del la zona norte del Gran Buenos Aires (GBA). Estas cotizaciones no representaron más del 10% del volumen comercializado. Los precios mínimos se ubicaron en torno a los 1.800 pesos, que fueron 'ofertas' que presentaron las grandes cadenas para intentar acelerar sus ventas.
Los operadores del mercado aseguran que si bien la inflación se está estabilizando en torno al 2%, esto no está ayudando a impulsar el consumo. "Todo está muy parado. No hay una demanda firme y la ventas se ralentizan generando en algunos casos stocks, que después tienen que salir a rematar", detalló el encargado del puesto den el MCBA.
Al analizar la evolución de precios al consumidor en moneda dura (dólar oficial) se observa que a partir de febrero 2024 los valores por kilo se mantuvieron relativamente estables, aunque con un leve tendencia al alza.
Independientemente de que los precios no reaccionan, los valores logrados en los puntos de venta del mercado argentino, son altos en relación a otros países de alto poder adquisitivo, como es el caso de Europa y Estados Unidos. De ahí la importancia que tiene el mercado interno para las empresas del valle de Río Negro y Neuquén.
En relación al evolución que mostraron las restantes frutas que toma como referencia el INDEC para su cálculo del IPC, sin dudas se resalta el importante crecimiento que sostuvo el limón frente a la estabilidad de las restantes especies.
Las heladas de invierno han afectado la producción local en Tucumán, lo cual terminó provocando escasez y suba en los precios en el limón. De ahí también que en estos momentos se está importando mucha de esta fruta de distintos puntos del exterior.