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EE.UU. proyecta una cosecha de 5 millones de toneladas de manzanas, un 7% menor a la campaña anterior

La menor superficie cultivada y los efectos climáticos explican parte del retroceso, aunque la productividad se mantiene en niveles elevados.

La industria de la manzana de Estados Unidos (EE.UU.) afrontará la temporada 2026/27 con una producción inferior a la registrada en la campaña anterior, en un contexto marcado por la reducción de la superficie cultivada y por los efectos de condiciones climáticas adversas en algunos de los principales estados productores. Sin embargo, el sector mantiene elevados niveles de productividad y una sólida posición en el comercio internacional, al tiempo que avanza un proceso de transformación varietal que favorece a las nuevas variedades frente a cultivares tradicionales.

De acuerdo con las perspectivas elaboradas por la Asociación de Productores de Manzana de Estados Unidos (USApple), sobre la base de mediciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la cosecha nacional de la temporada 2026/27 alcanzaría aproximadamente 5,02 millones de toneladas. La cifra representa una caída del 7% respecto de la campaña precedente y se ubica un 3% por debajo del promedio de los últimos cinco años.

El mercado de EE.UU. si bien es de bajo volumen para la oferta exportable de manzanas argentinas, en la presente temporada se llevan colocadas cerca de 600 toneladas, es importante por los valores que allí se logran.

A pesar del descenso en el volumen, el valor de la producción a nivel de huerto superaría los 3.041 millones de dólares. El mercado fresco concentraría la mayor parte de los ingresos, con aproximadamente 2.649 millones de dólares, mientras que la manzana destinada al procesamiento industrial aportaría cerca de 392 millones de dólares.

La menor producción se produce en paralelo con una reducción gradual de la superficie comercial en producción. Entre 2022 y 2025, el área cultivada en los siete principales estados productores se contrajo en aproximadamente 2.185 hectáreas, hasta alcanzar unas 120.150 hectáreas en 2025. No obstante, la disminución de la superficie no se tradujo en una pérdida equivalente de capacidad productiva. Por el contrario, la incorporación de plantaciones más densas y la modernización de los sistemas de conducción permiten sostener rendimientos elevados.

El rendimiento promedio nacional de montes desarrollados se ubica en torno a 40 toneladas por hectárea, una cifra que refleja el avance tecnológico y agronómico experimentado por la industria durante los últimos años.

Washington concentra dos tercios de la producción

La estructura geográfica del sector continúa fuertemente dominada por Washington, estado que reafirma su liderazgo como principal productor de manzanas del país. Para la próxima campaña se estima una cosecha de aproximadamente 3,36 millones de toneladas, equivalente al 67% de toda la producción estadounidense.

El valor de la cosecha de Washington superaría los 2.034 millones de dólares, con un rendimiento estimado cercano a 23,7 toneladas por hectárea, muy por encima del promedio nacional.

Detrás de Washington aparecen Nueva York, con aproximadamente 612.000 toneladas, equivalentes al 12% del total nacional; Michigan, con 476.000 toneladas y una participación del 9%; Pennsylvania, con 95.000 toneladas; California, con 86.000 toneladas; Oregón, con 72.000 toneladas; y Virginia, con 34.000 toneladas. El conjunto de los demás estados aportaría otras 284.000 toneladas.

Entre los casos más significativos se encuentran Pennsylvania y Virginia, donde las condiciones meteorológicas provocaron fuertes retrocesos. En Pennsylvania, la producción proyectada cae 58% interanual, principalmente como consecuencia de las heladas primaverales. En Virginia, en tanto, se prevé una disminución del 48% debido también a factores climáticos adversos.

Washington concentrará el 67% de la producción nacional, mientras las nuevas variedades continúan ganando espacio frente a los cultivares tradicionales.

La concentración productiva en Washington también se refleja en el mercado fresco. El estado destina aproximadamente el 75% de su cosecha al consumo en fresco y aporta por sí solo el 76% de toda la oferta fresca estadounidense.

Gala lidera, pero las nuevas variedades ganan terreno

En materia varietal, Gala continúa encabezando el mercado estadounidense, con una producción estimada de aproximadamente 796.000 toneladas, equivalente al 16% de la oferta nacional. El ranking se completa con Red Delicious, con 579.000 toneladas; Granny Smith, con 574.000 toneladas; Honeycrisp, con 519.000 toneladas; y Fuji, con 441.000 toneladas.

Sin embargo, las cifras también muestran un cambio estructural en el perfil de la producción. Mientras las variedades tradicionales pierden espacio progresivamente, cultivares más recientes presentan una expansión sostenida.

Uno de los ejemplos más destacados es Cosmic Crisp, cuya producción alcanzaría aproximadamente 375.000 toneladas, íntegramente concentradas en Washington. También muestran una evolución favorable variedades como Pink Lady y Honeycrisp, que ganan participación en las plantaciones comerciales y en las preferencias de los consumidores.

El proceso supone un desplazamiento gradual de variedades históricas como Red Delicious, Golden Delicious y Rome, que pierden protagonismo frente a cultivares con mayor demanda en el mercado fresco y mejores perspectivas comerciales.

El mercado fresco absorbe dos tercios de la cosecha

Del total proyectado para 2026/27, unos 3,32 millones de toneladas, equivalentes al 66% de la producción, tendrán como destino el consumo fresco. Otros 1,54 millones de toneladas, el 31%, serán enviados a la industria procesadora, mientras que aproximadamente el 3% restante no será comercializado.

La utilización depende fuertemente de la región y de la variedad. California constituye el principal ejemplo de orientación industrial: alrededor del 78% de su producción se destina al procesamiento. En cambio, variedades como Gala, Fuji, Cosmic Crisp y Pink Lady canalizan aproximadamente el 80% o más de su producción hacia el mercado fresco.

En el extremo opuesto se encuentran cultivares como York, Rome e Idared, donde más del 90% de los volúmenes se destina a la industria para la elaboración de jugos, compotas y otros subproductos.

Esta diferenciación permite al sector estadounidense distribuir su producción entre segmentos de mercado con características y niveles de valor diferentes, reduciendo la dependencia de un único destino comercial.

Exportaciones en alza y fuerte presencia en México y Canadá

La posición internacional de la manzana estadounidense también muestra señales favorables. Durante la temporada 2025/26, el comercio exterior de manzana fresca cerró con un superávit de 1.030 millones de dólares y un saldo neto exportador de aproximadamente 779.000 toneladas.

Las exportaciones de manzana fresca crecieron un 2% en volumen y un 11% en valor durante la campaña 2025/26, con México y Canadá como principales destinos.

Las exportaciones alcanzaron unas 855.000 toneladas, un crecimiento del 2% en volumen, mientras que su valor aumentó un 11%, hasta llegar a 1.151 millones de dólares. En sentido contrario, las importaciones descendieron 12% en cantidad y 17% en valor, hasta situarse en aproximadamente 76.000 toneladas, por un valor de 121,4 millones de dólares.

México y Canadá continúan siendo los principales destinos de la fruta fresca estadounidense. Ambos mercados concentran conjuntamente el 58% del volumen exportado, con compras de aproximadamente 336.000 toneladas y 159.000 toneladas, respectivamente. En conjunto, estos dos países representaron cerca de 650 millones de dólares en adquisiciones.

Fuera de Norteamérica, se destacaron mercados como Taiwán, Vietnam, República Dominicana e India, que aparecen como destinos relevantes para la expansión internacional del sector.

Por el lado de las importaciones, Chile fue el principal proveedor de manzanas frescas de Estados Unidos, con aproximadamente 34.900 toneladas, equivalentes al 46% de las compras externas. Le siguieron Canadá, con el 27%, y Nueva Zelanda, con el 21%.

De este modo, la campaña 2026/27 se presenta con un escenario productivo más ajustado, pero con una industria que conserva una elevada eficiencia agrícola, una fuerte especialización regional y una posición competitiva en los mercados internacionales. La reducción de superficie y los episodios climáticos constituyen desafíos relevantes, aunque la renovación varietal, la tecnificación de los huertos y el peso del mercado fresco ofrecen herramientas para sostener el valor económico de la actividad.

El desempeño de Washington seguirá siendo determinante para el resultado nacional, mientras que la evolución de variedades como Cosmic Crisp, Honeycrisp y Pink Lady marcará parte del proceso de transformación de una industria que, aun con una cosecha menor, mantiene una considerable capacidad de generación de valor y presencia global.

FUENTE: USApple, USDA y aportes de Redacción +P.