{# #} {# #}

ver más

El análisis de las exportaciones de peras en 2025: expectativas no cumplidas

Los envíos de peras crecieron en la primera mitad del año, pero la falta de stock y de planificación terminó derrumbando las exportaciones en el tramo final de 2025.

Durante buena parte de 2025, el clima que se respiraba en el negocio exportador de peras argentinas era de moderado optimismo. Los números acompañaban, los mercados parecían responder y, al menos hasta mitad de año, la sensación predominante en el Valle de Río Negro y Neuquén era que finalmente se consolidaría una recuperación sostenida en las colocaciones externas. Sin embargo, el cierre de la temporada dejó un sabor amargo: las expectativas no se cumplieron y el año terminó convirtiéndose, para muchos actores del sector, en “el año que no fue” para las exportaciones de peras.

Embed

Las estadísticas oficiales -con cierre al 31 de diciembre pasado- terminaron de confirmar lo que hacia el último trimestre ya era evidente en los galpones, cámaras frigoríficas y oficinas comerciales. Según datos suministrados por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), durante todo el año pasado las exportaciones argentinas de peras alcanzaron poco más de 338.100 toneladas. La cifra, lejos de marcar un salto significativo, refleja una caída interanual del 1,5%. Es cierto que, comparada con la media de los últimos cinco años, muestra un crecimiento del 2%, pero ese dato resulta insuficiente para un sector que había proyectado una expansión mucho más ambiciosa.

Un arranque prometedor que alimentó las expectativas

El contraste entre las proyecciones iniciales y el resultado final es uno de los rasgos más llamativos de la temporada 2025. Hasta octubre, las colocaciones externas medidas en términos interanuales venían creciendo de forma importante y sostenida. Durante el primer trimestre del año, el incremento rondaba el 10%, un número que despertó entusiasmo entre productores, empacadores y exportadores. En el segundo trimestre, si bien el ritmo se moderó, el crecimiento se mantuvo entre el 8 y el 9%, niveles que reforzaban la idea de que el año cerraría con un saldo claramente positivo.

En ese contexto, muchas empresas ajustaron sus estrategias comerciales sobre la base de un escenario optimista. Se reforzaron compromisos con clientes del exterior, se proyectaron envíos más agresivos para la segunda mitad del año y se asumió que la disponibilidad de fruta en frío permitiría sostener el flujo exportador hasta el final de la temporada. La percepción general era que, tras varios años de resultados ajustados, el negocio de la pera finalmente encontraba un punto de inflexión.

Sin embargo, esa lectura se apoyaba en supuestos que no terminaron de cumplirse. A medida que avanzaba el año, comenzaron a aparecer señales de alerta que no siempre fueron correctamente interpretadas por el conjunto del sector. El crecimiento seguía existiendo, pero ya no mostraba la misma fortaleza que en los primeros meses.

El tercer trimestre marcó el inicio de un cambio de tendencia que luego se profundizaría. En ese período, las exportaciones crecieron apenas un 2% en relación con el mismo trimestre del año anterior. Si bien el dato seguía siendo positivo, evidenciaba una clara desaceleración respecto de los meses previos. Para algunos analistas, ese era el momento clave para revisar proyecciones y ajustar estrategias. Sin embargo, el mercado siguió operando con la inercia del optimismo inicial.

pera frigorifico logfresh01

La caída de stocks en frío y la ausencia de estadísticas confiables explican por qué el optimismo inicial no se tradujo en más exportaciones.

El verdadero golpe llegó en el último trimestre del año. A partir de octubre, las exportaciones se desplomaron y terminaron arrastrando el resultado final a terreno negativo. Cerrado todo 2025, el balance mostró una caída interanual del 1,5%, un número que contrastó de manera contundente con las expectativas que se manejaban apenas seis meses antes.

Distintas fuentes empresarias consultadas coinciden en que durante los primeros siete meses de la temporada la actividad tuvo una buena movilidad tanto en volumen como en valores. Los mercados respondían y la logística funcionaba sin mayores sobresaltos. Pero ese escenario se revirtió de manera abrupta cuando los stocks de peras almacenadas en las cámaras frigoríficas de la región comenzaron a caer más rápido de lo previsto.

El problema de los stocks y la falta de planificación

A partir de octubre, la realidad se impuso con crudeza: había muy poco producto disponible para seguir abasteciendo los mercados externos. Las cámaras frigoríficas del Valle mostraban niveles de stock mucho más bajos de lo esperado, lo que obligó a reducir o directamente cancelar envíos programados. Esta situación no solo afectó los volúmenes exportados, sino que también deterioró la relación comercial con algunos clientes que esperaban recibir mercadería.

Para buena parte del sector, este desenlace estuvo directamente vinculado a una mala planificación del negocio exportador. En concreto, no se computó de manera adecuada la caída de stocks en la última parte del año. Las decisiones comerciales se tomaron sin contar con información precisa y actualizada sobre la disponibilidad real de fruta en frío.

Aquí aparece uno de los déficits estructurales más señalados por los propios actores de la actividad: la falta de estadísticas confiables. Sin datos claros sobre la evolución de los stocks, resulta extremadamente difícil programar envíos de forma racional, escalonar ventas y evitar quiebres de oferta. Esta carencia deja al sector expuesto a situaciones inesperadas, esos “cisnes negros” que terminan afectando a toda la cadena y condicionan el resultado de una temporada que, en otros aspectos, había comenzado de manera auspiciosa.

Precios en alza: el lado positivo de un año complejo

En paralelo, mientras los volúmenes exportados decepcionaron, los precios jugaron a favor. La estadística de la Dirección General de Aduanas (DGA) muestra un significativo incremento en los valores FOB registrados durante 2025. En promedio, las colocaciones de peras alcanzaron un valor FOB de 0,83 dólares por kilo, entendido como el valor de la mercadería puesta en puerto de origen y declarada por los exportadores.

Embed

Este precio representa un salto interanual del 8% respecto de 2024, cuando el valor promedio se ubicó en 0,77 dólares por kilo. Además, implica una suba del 4% en relación con el promedio de los últimos diez años para la actividad. Si bien no se alcanzaron los máximos históricos —como los 0,93 dólares por kilo logrados en 2018—, el rebote resulta significativo si se lo compara con los mínimos de 2023, cuando ese indicador cayó hasta los 0,71 dólares por kilo exportado.

El incremento de los precios tuvo una explicación directa: buena demanda externa y escasez de producto en el último tramo del año. Con menos peras disponibles, los mercados reaccionaron con subas que beneficiaron a las pocas empresas que lograron mantener stocks en frío hasta el final de la temporada. Para ellas, el cierre de 2025 fue positivo en términos de rentabilidad, aunque ese beneficio no alcanzó para compensar el mal desempeño general del sector en materia de volúmenes.

Cambios en la matriz exportadora y mayor dependencia de Brasil

Otro aspecto clave que dejan las estadísticas es la transformación de la matriz exportadora de la pera argentina. Al analizar la evolución de los destinos en los últimos diez años, comparando 2016 con 2025, se observa una tendencia clara hacia una mayor concentración de las exportaciones en Brasil.

Si bien el volumen total exportado el año pasado fue aproximadamente 20.000 toneladas superior al de 2016, la distribución por mercados cambió de manera significativa. Brasil incrementó sus compras en casi 50.000 toneladas en la última década, lo que representa un crecimiento cercano al 50% como destino de las peras argentinas. Su participación en el total de las colocaciones externas creció de forma notable, consolidándolo como el principal mercado para el producto.

Embed

Estados Unidos también mostró un crecimiento, aunque en una proporción mucho menor. En contrapartida, mercados tradicionales como Rusia e Italia registraron caídas significativas en las últimas diez temporadas. Un dato a destacar es el crecimiento de México, que aumentó sus importaciones en más de 10.000 toneladas y se posiciona como un destino con potencial para diversificar la oferta exportadora.

Esta creciente dependencia del mercado brasileño comienza a generar preocupación. Si bien Brasil es un socio comercial estratégico por cercanía geográfica y volumen de consumo, una concentración excesiva implica riesgos. Cambios en las condiciones sanitarias, comerciales o macroeconómicas de ese país podrían impactar de manera directa sobre toda la cadena de pera argentina.

Un balance ambiguo y los desafíos hacia adelante

Como conclusión, la temporada de peras cerró 2025 con volúmenes por debajo de las expectativas que se proyectaban a comienzos del año. Ya en marzo se estimaba que las exportaciones crecerían de manera sensible, impulsadas por un buen arranque comercial. Sin embargo, los problemas de gestión y, especialmente, la falta de información precisa sobre los stocks disponibles en las cámaras frigoríficas provocaron un desplome de las exportaciones en el último trimestre.

El balance final es ambiguo. Desde el punto de vista del precio promedio logrado, el año puede considerarse positivo. Desde la óptica del volumen, de la planificación y de la estrategia comercial de largo plazo, en cambio, 2025 fue claramente un año fallido. Brasil acaparó gran parte de la oferta externa argentina, consolidando una dependencia que empieza a ser vista como preocupante.

De cara al futuro, el desafío central para la actividad frutícola pasa por fortalecer su sistema de información, mejorar las estadísticas y profesionalizar la planificación comercial. Solo así el sector podrá evitar que se repita una historia como la de 2025: un año que prometía mucho para las exportaciones de peras, pero que terminó siendo, para la mayoría, el año que no fue.

Fuente: Redacción +P.