La menor cosecha golpeó las exportaciones de peras y manzanas
La pera continúa siendo, con amplia diferencia, el principal producto de exportación del puerto de San Antonio. En los primeros siete meses del año se embarcaron poco más de 90.130 toneladas de esta fruta, cuando la campaña ya transita su etapa final. Sin embargo, ese volumen representa una disminución del 7% respecto del mismo período del año pasado.
Las exportaciones de peras concentraron cerca del 90% del total de las colocaciones externas de frutas y hortalizas realizadas desde la terminal rionegrina, lo que confirma el elevado grado de dependencia que tiene el puerto respecto de esta especie.
La situación resulta aún más preocupante en el caso de la manzana. Los embarques alcanzaron apenas algo más de 7.500 toneladas, muy lejos de las cerca de 12.700 toneladas exportadas durante la campaña anterior. La caída interanual fue del 41%, una de las más pronunciadas entre las principales especies comercializadas.
Las pérdidas registradas tanto en peras como en manzanas responden, fundamentalmente, a la fuerte merma de producción provocada por los problemas climáticos que afectaron la última cosecha. Dependiendo de la zona productiva, las pérdidas extraoficiales oscilaron entre el 25% y el 40%, reduciendo significativamente la oferta disponible para los mercados externos.
Entre ambas especies concentran alrededor del 95% de toda la oferta exportable que actualmente moviliza el puerto de San Antonio Este. Esta elevada concentración expone un factor de riesgo adicional para la actividad portuaria, especialmente en un contexto de crisis estructural que atraviesa la fruticultura regional.
Pese al escenario general negativo, algunas especies mostraron un comportamiento favorable. La uva de mesa fue la que registró el mayor crecimiento relativo, con exportaciones por 1.765 toneladas, más del doble de las 807 toneladas embarcadas durante la campaña anterior.
También se observaron incrementos en los envíos de ciruelas, membrillos y nectarines. No obstante, estos productos mantienen una participación marginal dentro del volumen total exportado por la terminal portuaria.
Rusia sigue liderando los destinos
En cuanto a los destinos comerciales, Rusia se mantiene como el principal comprador de la fruta exportada desde San Antonio Este. Durante los primeros siete meses del año importó cerca de 48.000 toneladas de frutas y hortalizas, aunque ese volumen representa una disminución del 15% respecto de las aproximadamente 56.700 toneladas enviadas en igual período de 2025.
El segundo mercado en importancia fue Estados Unidos, con compras por 15.330 toneladas, también afectadas por una retracción del 15% interanual.
El tercer destino fue Italia, que constituyó una de las pocas excepciones positivas del período. Las exportaciones hacia ese mercado crecieron un 11% respecto del año anterior, superando las 11.000 toneladas comercializadas.
La evolución de las exportaciones en una perspectiva histórica permite dimensionar con mayor claridad el deterioro de la actividad. Tomando como referencia los primeros siete meses de cada año, la diferencia con los niveles alcanzados dos décadas atrás resulta contundente.
En 2005, por el puerto de San Antonio se habían exportado más de 507.000 pallets de frutas, mientras que en la presente temporada apenas se contabilizaron alrededor de 91.000 pallets. La caída refleja la pérdida de competitividad y de volumen que viene sufriendo la actividad exportadora regional.
De acuerdo con la serie histórica, la campaña actual se ubica como la segunda con menor nivel de exportaciones desde que existen registros comparables. Solamente la temporada 2022 mostró un desempeño inferior, con aproximadamente 77.600 pallets embarcados durante los primeros siete meses del año.
Las cifras ratifican que la crisis de la fruticultura regional ya no solo impacta sobre los productores y los empaques, sino que también se refleja con fuerza en la actividad logística y portuaria. La fuerte dependencia de las exportaciones de peras y manzanas, sumada a las sucesivas pérdidas productivas y a la reducción de la oferta exportable, configuran un escenario que plantea importantes desafíos para el principal puerto de frutas de la Patagonia.
FUENTE: Redacción +P con aportes estadísticos de TPPN.