De acuerdo con información técnica difundida por Zespri y el análisis realizado por el Comité del Kiwi de Chile, el programa precomercial contempla cerca de 20 hectáreas de ensayos establecidos mediante plantas injertadas durante 2022. En la cosecha 2026, estas superficies alcanzaron aproximadamente 54.000 bandejas, equivalentes a unos 189.000 kilos de fruta.
Los resultados productivos aparecen como uno de los principales argumentos detrás del interés de Zespri. En una comparación directa con Hayward —considerando en ambos casos la aplicación de cianamida hidrogenada o Hi-Cane—, GREEN146 logró rendimientos de fruta Categoría 1 que superan en alrededor de 50% el promedio de la industria.
Los ensayos también muestran diferencias importantes dependiendo de la zona productiva. En Bay of Plenty, una de las principales regiones productoras de kiwi de Nueva Zelanda, el rendimiento comercial de GREEN146 fue 35% superior al registrado por Hayward. En Northland, en tanto, la nueva variedad llegó a duplicar el rendimiento obtenido por Hayward.
A estos resultados se suma una característica genética que podría tener consecuencias directas sobre la estructura de los huertos. GREEN146 es una variedad hermafrodita, por lo que no requiere el espacio destinado tradicionalmente a plantas macho para la polinización. Esta condición permite aprovechar una mayor proporción de la superficie productiva y, potencialmente, incrementar los kilos exportables por hectárea.
En cuanto al tamaño de la fruta, el calibre promedio de GREEN146 es ligeramente superior al de Hayward. El comportamiento productivo registra, eso sí, una caída de frutos algo mayor, cercana al 3%. En packing, el desempeño aparece más alineado con los parámetros conocidos del kiwi verde tradicional: el porcentaje de embalaje o packout de Categoría 1 alcanzó un promedio de 88%, nivel similar al registrado por Hayward.
Pero la evaluación de la nueva variedad no se limita al rendimiento agrícola. Zespri también está analizando su comportamiento después de la cosecha y a lo largo de toda la cadena comercial. Cerca de 49.000 bandejas fueron enviadas a distintos mercados de destino con el objetivo de evaluar su desempeño durante el transporte, almacenamiento y permanencia en góndola.
Este seguimiento será clave para determinar si GREEN146 está en condiciones de dar el salto desde una variedad experimental a una alternativa comercial a gran escala. Con los resultados obtenidos y el comportamiento observado durante el desarrollo de la primavera, el directorio de Zespri deberá evaluar en diciembre si autoriza su comercialización a partir de 2027 o si decide extender por una temporada más las pruebas precomerciales.
Un desafío directo para Chile
Para Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi de Chile, la relevancia de GREEN146 va mucho más allá de la aparición de una nueva variedad. A su juicio, se trata de una señal que puede cambiar la dinámica competitiva del negocio internacional del kiwi verde.
Con mayor productividad y una genética que permite prescindir de plantas macho, GREEN146 se perfila como la gran apuesta de Zespri para el kiwi verde.
“GREEN146 es una variedad muy promisoria que representa un gran desafío para el resto de los países productores y exportadores de kiwis, pero especialmente para Chile, ya que llegamos a los mercados en la misma ventana de tiempo, compitiendo directamente con Nueva Zelanda”, advierte Cruzat.
La preocupación del dirigente gremial se explica porque una eventual comercialización de GREEN146 permitiría a Zespri diferenciar su oferta frente al Hayward tradicional. El escenario sería similar, aunque aplicado al segmento verde, al proceso que experimentó la industria con el desarrollo del kiwi amarillo SunGold (G3), variedad que permitió a Nueva Zelanda construir una propuesta diferenciada en los mercados internacionales.
“Una variedad verde mejor y diferente a Hayward significa que ofrecerán un producto exclusivo que nadie más tendrá, tal como ocurrió con el kiwi amarillo SunGold (G3). No estaremos comparando manzanas con manzanas y eso requiere de acciones a nivel productor para conservar la competitividad, donde la calidad será un factor crítico”, plantea Cruzat.
El punto resulta especialmente sensible para la industria chilena porque el país deberá competir no solamente en términos de volumen y precio, sino también en atributos de calidad, condición, sabor, calibre y capacidad de mantener una buena experiencia para el consumidor.
Si GREEN146 confirma durante las próximas temporadas los resultados observados en los ensayos, Zespri podría disponer de una herramienta para reposicionar el kiwi verde y establecer nuevas referencias comerciales. Su potencial productivo, sumado a la condición hermafrodita y a los resultados de calidad y packout, podría convertirla en una alternativa especialmente atractiva para los productores neozelandeses.
Para Chile, el desafío será responder a ese cambio sin esperar a que la nueva variedad alcance una presencia masiva en los supermercados. La competitividad futura dependerá, en buena medida, de la capacidad de mejorar los huertos existentes, elevar la calidad de la fruta y avanzar en una oferta que permita diferenciar al kiwi chileno.
Así, GREEN146 todavía no es un producto consolidado en el mercado mundial. La decisión de Zespri sobre su eventual lanzamiento comercial será determinante. Sin embargo, los resultados conocidos hasta ahora ya entregan una señal clara: el futuro del kiwi verde podría estar entrando en una nueva etapa, y Chile tendrá que prepararse para competir en un escenario donde Hayward dejaría de ser necesariamente el único punto de referencia.
FUENTE: Frutas de Chile con aportes de Redacción +P.