Las pérdidas por hectárea se cifran de media en 8.255 euros, en un sector que en Lleida representa 8.919 hectáreas. Gardeñes señala que la caída de producción es generalizada. En los campos de variedad Conference, la más común en la provincia, se han registrado descensos de hasta un 70% e incluso un 80%. Las variedades Abate Fetel y Williams también han sufrido importantes retrocesos, con un 60% y un 50% respectivamente, lo que sitúa las pérdidas medias del sector en un 60% de kilos, según la organización agraria.
En cuanto a los costos, Gardeñes menciona que, aunque se ha reducido la contratación de temporeros debido a la menor cantidad de kilos, hay otros gastos que no varían, independientemente de si la producción es de 6.000 o 7.000 kilos por hectárea o si de se alcanzan rendimientos de 12.000 o 15.000 kilos. El resultado es un aumento del costo por kilo debido a gastos fijos como fertilizantes y seguros agrarios. A pesar de esperarse precios superiores para la pera este año, Gardeñes apunta que incluso un precio de un euro por kilo sería insuficiente, recordando que el promedio de los últimos cinco años oscila entre los 50 y 60 céntimos de euro.
El sindicato del sector, Unió de Pagesos, ha solicitado ayuda para el agricultor profesional, basada en la superficie de pera declarada en la Declaración Agaria Única (DUN) 2024, para compensar las pérdidas económicas ocasionadas por los daños climáticos de 2023 que afectaron la cosecha de 2024, impidiendo la formación de flores en los perales. Dado que este daño no es asegurable, el sindicato enfatiza la necesidad de elaborar un informe oficial que documente los daños sufridos, tanto para ajustar la fiscalidad a la pérdida de ingresos como para habilitar vías de ayuda al sector.
Fuente: segre.com