Chile, por su parte, conservó el segundo lugar en el ranking exportador, con 90.647 toneladas enviadas al exterior, lo que equivale a un crecimiento del 5% en comparación con la temporada 2023/24. Aunque el ritmo de expansión fue más moderado, el país continúa siendo un actor relevante en el suministro global, especialmente en los meses más tardíos del calendario.
Destinos clave y ajustes de precios
En cuanto a los mercados de destino, Norteamérica se mantuvo como el principal receptor de arándanos provenientes del hemisferio sur, con 217.986 toneladas, registrando un incremento del 26% respecto a la temporada anterior. Le siguió Europa, con 151.653 toneladas importadas, también con una subida del 26%.
Este comportamiento refleja el apetito sostenido de estos mercados por fruta fresca de alta calidad, así como una mayor diversificación de los canales de comercialización y un mayor consumo per cápita.
Después de una temporada 2023/24 caracterizada por precios elevados debido a la menor oferta desde Perú por condiciones climáticas adversas, en 2024/25 se observó una corrección a la baja en los precios promedio, a medida que el volumen de fruta se normalizó.
En Estados Unidos, México logró los precios más altos, con un pico de 28 USD/kg en la semana 41, beneficiado por un retraso en las cosechas peruanas. En el caso de Chile, sus envíos partieron con precios moderados (4 USD/kg), pero aumentaron hasta 12 USD/kg hacia la semana 16, aprovechando una menor competencia en los meses finales.
En el mercado europeo, Perú y Marruecos lideraron los precios. Perú alcanzó 19,5 EUR/kg en las semanas 38 y 42, mientras que Marruecos registró un máximo de 14,3 EUR/kg en la semana 13. Los arándanos chilenos también mostraron un alza sostenida, pasando de 6 EUR/kg a 12,3 EUR/kg entre las semanas 2 y 13.
Innovación varietal impulsa la competitividad
Un aspecto destacado del informe es el avance del recambio varietal en los principales países exportadores —Perú, Chile, Marruecos y México—. Este proceso está centrado en introducir variedades con mejor firmeza, mayor vida postcosecha, mejor sabor y mayores rendimientos, lo que permite mejorar la experiencia del consumidor y adaptarse mejor a las exigencias de los mercados internacionales.
Este enfoque estratégico busca elevar la competitividad del sector frente a nuevos desafíos logísticos, sostenibilidad y fluctuaciones climáticas, consolidando así un futuro más robusto y dinámico para la industria del arándano.
Fuente: iQonsulting.