ver más

Una Ley frutícola en crisis: Van a cambiar cómo calcular los costos de producción

Se abrió el debate sobre la real utilidad de la Ley de transparencia y contractualización frutícola para los productores.

Luego de años de asambleas y cortes de ruta, cansados de entregar la fruta “en negro”, sin certezas sobre el precio a obtener por su producción y sin un marco legal para reclamar ante la Justicia por liquidaciones mal efectuadas, los productores de fruta lograron que se aprobara la Ley N° 3993 de “Contractualización Frutícola” en el año 2005. Esa norma ordena la conformación anual de una mesa que deberían integrar todos los actores de la actividad (más representantes de las principales fuerzas políticas y de organismos técnicos nacionales) para calcular y definir un costo de producción.

Veinte años después, y al referirse a los actores de esa mesa, “cuesta que vengan y se reúnan”, dijo el presidente de la Federación de Productores, Sebastián Hernández, al explicar la demora que antecedió al dictamen final: USD 0,37 ($536) para la manzana y USD 0,31 ($449) para la pera.

Las estimaciones se hicieron sobre una chacra “promedio” de 15 hectáreas, con 11 en producción, con 5 hectáreas de peras y 6 de manzanas, con un dólar de 1.450 pesos. El INTA y la Secretaría de Fruticultura realizan las estimaciones técnicas, y el costo promedio general arrojó USD 0,34 por kilo que sale de la chacra. El costo promedio que se fijó el año pasado fue de USD 0,35.

En la cabecera de la mesa se ubicó el secretario de Fruticultura, Facundo Fernández, y, como es habitual desde el dictado de la ley, no convalidaron con su presencia los resultados los representantes de los empresarios exportadores (CAFI) ni los de la industria juguera (CINEX).

De ese modo, se llegó justo al quórum de 7 miembros sobre un total de 14 sillas disponibles. Más allá de los números, y a juzgar por las declaraciones posteriores, los análisis que se han venido realizando hasta el momento resultan insuficientes y hasta poco efectivos.

“El secretario de Fruticultura de Río Negro, Facundo Fernández, destacó la importancia de avanzar en herramientas que permitan mejorar la lectura del sector productivo. Señaló que ampliar los modelos de análisis permitirá contar con información más representativa de las distintas realidades productivas y acompañar con mayor precisión las políticas públicas vinculadas a la fruticultura”, dice un comunicado del Ministerio de Desarrollo Productivo.

Un poco más específico fue Hernández, quien confirmó que “en la mesa hablamos de la necesidad de calcular los costos de frío y los costos del empaque también, y que eso se formalice el año próximo, cuando convoquemos a todos y analicemos cuál es el modelo (base de cálculo) más conveniente para la actividad”.

Lo que dice el mercado

Avezados compradores de fruta fueron consultados por +P para mensurar la distancia que existe entre los números que surgieron de una mesa técnica y las cotizaciones que impone el mercado, una relación cargada de matices, pero que define la rentabilidad del sector.

En manzanas, el panorama es a primera vista alentador, porque se parte de un costo de producción “oficial” de $536, mientras que, en promedio, hoy al productor le están pagando unos 900 pesos el kilo.

“Arrancó fuerte la temporada y se llegó a pagar hasta 1.300 pesos durante la primera semana de cosecha; luego pasó a 1.200 pesos y ahora se estabilizó y se paga 900 o 1.000 pesos”, dijo la fuente. Aclaró que, por cuestiones de calidad, hay lotes que llegan a los 800 pesos y que se está comprando algo de manzana “con granizo” a 700 pesos.

En peras es donde los números no estarían cerrando: si se parte de los $449 del costo de producción, el promedio —si tiene protocolo (sanitario) Brasil— ronda los 300 pesos, y para mercado interno ese valor baja y se ubica en 250 pesos. Con Brasil pasó lo mismo que con la manzana: a comienzos de temporada arrancó firme y luego se fue desinflando el precio.

Hernández aseguró, en declaraciones al programa Agrovalle Radio, que se emite por FM Del Sol de Villa Regina, que “la verdad es que el año pasado los precios no cubrieron los costos”, y, en referencia a los empresarios del sector, reconoció que no reconocen los costos oficiales porque les parecen elevados. Propuso para los próximos meses realizar encuentros “para que participemos todos y empecemos a hablar de lo que corresponde. Pero, si no nos juntamos y evadimos las reuniones, como están haciendo… y bueno, lamentablemente el costo se fija con los que participan. Y los únicos que participan de la actividad privada son los productores con la federación, y en función de eso se pone el costo”.

manzana cosecha 5

Manzana y pera: fijan costos oficiales, pero los precios siguen sin cierrar.

De todos modos, aclaró que, en la actualidad, “se trata de una evaluación técnica y económica que hace el INTA y que ni siquiera la hacemos nosotros”. La propuesta ahora es ir más allá de los límites de la chacra en el análisis y abarcar los costos del empaque (envasado de la fruta) y del frío (conservación), “porque necesitamos que los productores tengan la información concreta”.

Reconoció que “puede haber productores y empresas que tengan un costo menor, como debe haber productores que tienen un costo mayor, porque tienen menos productividad”, e hizo notar que “cuanta más tecnificación ponés (por ejemplo, mallas), más costo de amortización tiene esa chacra. Entonces, hay que analizarlo, y no es fácil”.

Además, hay muchos productores que, por su cuenta, contratan servicio de frío y van sacando a medida que surgen demandas del mercado interno a lo largo del año, y por eso desde la Federación se insiste en calcular ese costo, “para saber si el servicio que le están dando tiene el valor que corresponde”. Este, además, sería el camino para que la Federación se involucre en la discusión por los costos de la energía, según comentó el dirigente.

Letra muerta

Lo cierto es que la ley de contractualización, que nunca tuvo sanciones importantes para quien no la cumpliera, entró en una etapa en la que corre peligro su permanencia porque, como es regla general del derecho, cuando una ley cae en desuetudo (desuso), “pierde su eficacia y vigencia práctica debido a su inobservancia sostenida y generalizada por parte de ciudadanos y autoridades”, dice la doctrina. Así, se convierte en letra muerta.

“No podemos seguir solamente con el costo de producción de la chacra y dando una discusión que la plantea solo la Federación, que la plantean solo los productores, porque después, a la hora de las liquidaciones, ninguna se asemeja a lo que corresponde al costo”, se lamentó Hernández. Y confirmó que “hoy cada vez son menos los contratos los que se presentan; hay menos información de lo que corresponde en los contratos. Por eso es oportuno ampliar el análisis”.

“Tenemos que buscar las alternativas para que el producto esté asegurado con un contrato, con la certeza de que —por lo menos— vamos a cobrar lo que se firma por contrato y que todo esté dentro de la Ley de Transparencia”, manifestó.

No va más

Sobre la actual base de cálculo, que son establecimientos de 15 hectáreas, desde la Secretaría de Fruticultura se informó que “desde la mesa se planteó que este esquema ya no representa la diversidad de los sistemas productivos actuales, por lo que se impulsó avanzar en nuevos modelos que contemplen distintas densidades de plantación y realidades productivas”.

Se adelantó que “la comisión reunida resolvió iniciar un trabajo interdisciplinario entre INTA, Federación de Productores y las provincias, tomando como base los registros productivos actualizados que posee SENASA”.

El objetivo es construir tres o cuatro modelos productivos que permitan contar con información más precisa sobre los costos del sector y, al mismo tiempo, orientar las políticas públicas en función de las distintas realidades productivas de la fruticultura. Esa fue la conclusión oficial.

Fuente: Redacción +P con aportes de Agrovalle.