Entre las variedades que más llamaron la atención, destacan cuatro rojas que combinan atributos de calibre, sabor y firmeza, junto con resistencias relevantes para el productor.
- Kir Vulcano® se posiciona como una variedad de floración muy tardía y cosecha en fecha Lapins. Sobresale por su potencial de calibre (30–32 mm), alta firmeza, pulpa densa y un dulzor notable de 22–23 °Brix. Además, presenta baja sensibilidad al cracking, comparable a Regina, y facilita la cosecha gracias a su pedicelo largo y fruta bien separada, un detalle que puede marcar la diferencia en eficiencia de mano de obra.
- Kir Lamour®, por su parte, ofrece autofertilidad y cosecha en fecha Sweet Heart. Su sabor dulce (23 °Brix) y rendimiento elevado —si se regula correctamente— la hacen muy atractiva, aunque se recomienda principalmente para zonas secas, ya que presenta mayor sensibilidad a partidura que otras variedades del programa.
- Kir Rosso® es considerada una de las más productivas del catálogo LFP. También autofértil, se cosecha dos semanas después de Staccato y mantiene un calibre uniforme incluso con alta carga. Produce en madera de todas las edades, ofrece firmeza destacada y un sabor equilibrado (20,5 °Brix), además de baja sensibilidad a partidura, lo que le otorga estabilidad en años de lluvias tardías.
- Kir Rio® cierra la lista de rojas sobresalientes. Autofértil y con muy baja sensibilidad al cracking —incluso menor que Regina—, también muestra resistencia a Pseudomonas. Su piel gruesa, firmeza adecuada y cosecha dos semanas después de Regina le otorgan un lugar privilegiado en la estrategia de prolongar la exportación. A esto se suma un buen potencial de calibre y un perfil sensorial atractivo para los mercados de alto valor.
El Programa LFP no se limita a las variedades rojas. Durante la gira también se evaluaron selecciones bicolores que despertaron gran interés entre los participantes. Dos de ellas, en particular, destacaron por su calidad y fechas de cosecha estratégicas: una coincide con Staccato y la otra se ubica una semana después. Ambas demostraron una baja incidencia de daños por brussing, incluso bajo condiciones de viento y alta carga, lo que las convierte en opciones sólidas para abastecer la creciente demanda de cerezas bicolores de alta calidad en el mercado internacional.
Con esta combinación de variedades tardías —tanto rojas como bicolores—, el Programa LFP y ANA Chile® están delineando un futuro más competitivo para la cereza chilena. La meta es clara: ofrecer fruta con mayor firmeza, mejor sabor, calibres superiores y una ventana comercial extendida, atributos que no solo aseguran rentabilidad al productor, sino que fortalecen el posicionamiento de Chile como líder global en exportación de cerezas frescas.
Fuente: ANA, Frutas de Chile con aportes de Redacción +P.