En efecto, mientras que la empresa documentó 30 exportaciones de merluza congelada por 2.058.431 de dólares en la Argentina, las importaciones en Brasil fueron registradas a un valor de 2.686.667 -de esa manera, poco más de 628.000 dólares no ingresaron al país.
Asimismo, mediante intercambios de información aduanera, el organismo descubrió que la firma exportadora trianguló las exportaciones a Brasil a través de intermediarios radicados en Estados Unidos y Uruguay.
La pesquera simuló ventas a los intermediarios pero la mercadería viajó en forma directa a Brasil. A su vez, estas terceras firmas emitieron otras facturas al importador brasileño por un valor 30% mayor al declarado en Argentina.
Ante ello, la Dirección General de Aduanas solicitó explicaciones al exportador. Sin embargo, la información presentada por éste no logró justificar el accionar llevado. Tampoco se observa ningún valor agregado tangible aportado por los intermediarios para justificar los márgenes de refacturación.
Así, la Aduana denunció a la pesquera radicada en Mar del Plata por declaración inexacta: el procedimiento contencioso se centra en 30 permisos de embarque, por transgresión al artículo 954 del Código Aduanero (incisos A y C). En ese marco, el organismo que dirige Guillermo Michel pretende una multa mínima de 607.900 dólares.