En El Cain, la zona con mayor densidad ovina, se llevó a cabo una reunión clave con productores, la Comisión de Fomento y el Ministerio para coordinar soluciones. Se evaluaron iniciativas como la distribución de trampas, convenios para adquirir implementos específicos y el fortalecimiento de un fondo financiero que cubra los costos de controladores de fauna perjudicial, esenciales para proteger el stock ganadero. Además, se proporciona forraje a quienes realizan corridas de zorros y pumas, una práctica efectiva en áreas como Cerro Policía.
La provincia destaca que el control de predadores exige presencia constante en el campo y compromiso continuo. Por ello, busca estar cerca de los productores, promoviendo políticas públicas que protejan la producción y fomenten el arraigo.
Paralelamente, se impulsa un enfoque sanitario integral con financiamiento a tasas subsidiadas para esquila, infraestructura y sanidad, distribución de alimentos en invierno y capacitaciones en manejo sanitario, genética y comercialización. Un logro destacado es la lucha contra la sarna ovina, con la recuperación de más de 30 baños comunitarios —inactivos por décadas— y la creación de comisiones sanitarias que benefician a más de 150 pequeños productores en localidades como Los Menucos, Aguada de Guerra, sur de Jacobacci, Ñorquinco y Río Chico.