Tal como se observa en la gráfica adjunta, las diferencias son importantes. Pero esto no ocurre solo en Neuquén y el Alto Valle de Río Negro, la estadística oficial da cuenta que en las provincias del sur de la Patagonia la situación empeora con saltos de precios aún mayores.
"Es algo que ocurre todos los años en esta etapa del año. La estacionalidad de la oferta de carne marca estas subas en las región de la Patagonia. No hay que olvidar también que la demanda se mantiene firme con la llegada del turismo a la región. Eso sin dudas ayuda", confió un operador del mercado de la carne al ser consultado por +P. Los menores niveles de faena van en línea con esta menor oferta estacional que menciona el empresario. Sin embargo, también existe el factor "consumo" que en todos estos últimos meses se vio seriamente resentido por el retraso que están sufriendo los salarios medios del trabajador. "Si bien existe una clara retracción del consumo a nivel nacional, en la región de la Patagonia el asado se sigue comprando y pagando precios diferenciales. Con esto no quiero decir que el consumo no cayó; lo hizo, pero mucho menos que en las zonas altamente pobladas del país como es el caso de Ciudad de Buenos Aires el los cordones del Gran Buenos Aires", remarcó el entrevistado.
Al analizar la evolución de los precios que muestra la gráfica adjunta, claramente se observa que el precio del asado en la región del Alto Valle durante julio se separa de la curva de los valores de CABA y GBA. Y esto determina un crecimiento sobre la brecha entre ambos lugares de consumo.
Tal como se destaca en el infograma adjunto, la brecha de precios vuelve a saltar en julio para ubicarse en 65% volviendo a los valores de enero de este año, pero lejos de mayo de 2023 cuando perforó la tasa del 120% entre ambos mercados.
"La brecha ahora que menciona está más alineada con el promedio histórico que trae de los últimos años", remarca la fuente al compartir la gráfica. "No tenemos que olvidar que durante meses el precio del asado y los distintos cortes de carne vacuna se mantuvieron muy estables y por debajo de los niveles que registraba la inflación. Este ajuste, no me parece para nada extraño entendiendo las reglas del mercado", finalizó el operador cárnico.
La suba en el precio del asado también se observó cuando se toma el valor en moneda dura. En dólares pegó un salto del 12% posicionándose arriba de los 11 dólares promedio por kilo para el consumidor del Alto Valle de Neuquén y Río Negro.
De esta manera el asado volvió a ser el corte de carne más caro -dentro de la estadística de precios que toma el INTA Bariloche- superando a la bola de lomo que terminó el mes pasado en 9.430 peso el kilo y la carne picada especial que cerró el mes en 10.318 peso promedio el kilo para toda la región del Alto Valle.