Un contexto contradictorio
El fuerte aumento de la canasta básica neuquina ocurre en un escenario particular. Por un lado, la región es productora de alimentos: de Neuquén salen toneladas de frutas, verduras y carnes. Sin embargo, los precios locales alcanzan niveles que rozan lo escandaloso. Por otro lado, el aumento en los alimentos es un tema crítico, y el gobierno nacional ha implementado medidas para facilitar la importación de productos, con el objetivo de fomentar la competencia en el mercado interno y ofrecer alternativas más accesibles. Desde el Ejecutivo aseguran que esta estrategia busca “alimentos más baratos para los argentinos”.
En este contexto, llama la atención el aumento del 40,35% en el precio de la pera, justo cuando se espera la llegada de peras importadas desde China.
El impuesto a los más vulnerables
El alza de precios, especialmente en alimentos, tiene un impacto directo en los niveles de pobreza. Según el informe del Isepci, en abril de 2025 una familia neuquina necesitó $1.376.331 para no caer en la pobreza y $603.654 para no ser indigente. Esto se explica porque el 58% de los productos que componen la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registraron aumentos.
La CBA alcanzó un costo de $603.654, un 8,04% más que en marzo, lo que equivale a $44.931 adicionales. Así, una familia tipo requirió ingresos superiores a los $600.000 para no cruzar la línea de la indigencia en la ciudad de Neuquén. Por su parte, la CBT, que incluye bienes y servicios esenciales como transporte, salud y educación, también subió un 8,04%, llegando a $1.376.331, es decir, $102.443 más que el mes anterior, marcando el umbral de la pobreza.