Un recurso que creció más rápido de lo pensado
El tema fue el eje de la última reunión de la Comisión Asesora de Guanacos (también denominada Mesa de Guanacos), un espacio que reúne a organismos públicos, instituciones científicas y al sector privado. Participaron el presidente del Consejo Agrario Provincial (CAP), Hugo Garay; la directora provincial de Recursos Naturales, Ayelén Alberti, junto al equipo de la Dirección de Fauna; Valeria Serantes, de la Universidad Nacional de la Patagonia (UNPA); Verónica Gargaglione, directora de la Experimental Santa Cruz, y Gabriel Oliva y Carla Cepeda, del INTA; Tomás Núñez, del frigorífico Montecarlo; y Enrique Jamieson, presidente de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS). También estuvieron la subsecretaria de Industria, Virginia Sturzenbaum; el secretario de Estado de Recursos Hídricos, Emilio Rivera, y representantes de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
Miguel O’Byrne, vocal por el Ejecutivo en el CAP, conoce el tema desde varios lados del mostrador. Integró desde 2018 el Consejo Regional del INTA Patagonia Sur en representación de la FIAS, lo presidió desde 2020 y fue presidente de la Sociedad Rural de Río Gallegos. Este año se sumó al Consejo Agrario.
“Es un recurso, no hay ninguna duda, autóctono. Es un animal fantástico. Pero ha ido creciendo de una manera mucho más rápida de lo que se pensaba”, planteó. “Hace 15 años, cuando se hablaba de que íbamos a llegar a 1.000.000 de cabezas, ya parecía un número enorme en la provincia. Y ahora estamos hablando, probablemente, de 2.500.000 cabezas de guanaco. El censo 2023 ya dio 2.000.000. Y con una tasa de crecimiento de entre el 8 y el 10% anual, hoy estaríamos en ese número”.
Según O’Byrne, Santa Cruz “probablemente tenga la mitad de los guanacos que existen en el mundo, y sigue creciendo ese stock”.
La vaca cara le abre la puerta al guanaco
En la mirada oficial, la sobrepoblación es también una oportunidad de negocio. Y el contexto ayuda. “Tiene una carne magra fantástica que se está trabajando desde hace más de 10 años, pero ahora se está acelerando”, describió O’Byrne. “Es una oportunidad, porque tiene muy buenas propiedades alimenticias y, además, cuesta menos de la mitad que la carne vacuna. Es un tema importante hoy que la carne vacuna está carísima, porque hay poca carne en el país”.
El vocal del CAP aseguró que la demanda empieza a aparecer fuera de la provincia: “La carne se está posicionando cada vez más acá en Santa Cruz. Hay posibilidades y muchos pedidos de otras provincias para que mandemos carne, incluso para exportación”. Y agregó que “hay un frigorífico que está muy próximo a poder sacar” guanaco faenado de la provincia. “Hoy por hoy todavía es económico”, remarcó.
El otro activo es la fibra. “Está muy cerca, por el diámetro, de la fibra que produce la vicuña, y la vicuña es la fibra animal más cara del planeta”, señaló.
El verdadero capital en juego es el suelo
Detrás del entusiasmo comercial aparece la preocupación de fondo. Un análisis preliminar de los entes oficiales indica que los guanacos están consumiendo alrededor del 50% del forraje provincial, en una cuenta que incluye al resto de las especies silvestres y al ganado. Ese dato surgió en un parte oficial de prensa del gobierno de Santa Cruz. En ese marco, la FIAS manifestó su profunda preocupación por el crecimiento de la población y su impacto sobre el territorio.
“Es nuestra obligación encontrar un equilibrio para, no solamente hablar de los animales, sino de la salubridad del territorio, del suelo. Porque ese es, en definitiva, el capital principal de la provincia”, sostuvo O’Byrne.
El mapa ganadero santacruceño explica parte del fenómeno. Un tercio de la provincia quedó sin ovejas tras la erupción del volcán Hudson en 1991. “Los campos se terminaron de vaciar y no se poblaron nunca más con ganadería. Así que un tercio está vacío, lo que representa unos 7 millones de hectáreas”, recordó.
Para el funcionario, la explotación del guanaco debe ser complementaria de esa ganadería histórica: “Creo que podemos ser un excelente ejemplo de lo que es convivencia entre la naturaleza y las actividades comerciales históricas, como es la ganadería”.
Una escala que la provincia ni siquiera roza
El problema no es exclusivo de Santa Cruz. “Chubut y Río Negro están ahora también con planes de hacer un aprovechamiento, porque ven lo mismo”, contó O’Byrne. “También quieren hacer algún aprovechamiento y tener una especie de regulación para que haya un equilibrio natural. Luego se preguntó y respondió con una sentencia que parece incuestionable”. ¿Qué es lo que queremos acá? Que haya equilibrio natural”.
Pero los números de la propia Santa Cruz muestran cuán lejos está ese equilibrio que se proclama como necesario. Aun tomando el piso de la tasa de crecimiento que mencionó O’Byrne, el 8%, la población sumaría unos 200.000 guanacos por año. Las 10.294 cabezas faenadas en 2025 equivalen a algo más del 5% de ese incremento y a apenas el 0,4% del stock total. Con el techo del 10%, la proporción cae al 4%.
Dicho de otro modo: aun si la carne de guanaco conquista mercados en otras provincias y en el exterior, la faena tendría que multiplicarse por veinte o más solo para que la población deje de crecer. Por lo pronto, la oportunidad comercial que se promociona desde Santa Cruz convive con un stock que, año tras año, sigue ganando terreno.
FUENTE: Canal 9 de Santa Cruz con aportes de Redacción +P