La capacitación buscó, fundamentalmente, mejorar la capacidad de detección temprana y establecer procedimientos comunes para actuar frente a enfermedades que puedan comprometer la sanidad animal, la producción y el comercio.
Detectar antes para responder mejor
Durante la primera jornada se realizó un balance de la vigilancia pasiva desarrollada durante 2025 y se repasaron los procedimientos que deben seguir los equipos sanitarios ante una sospecha en territorio.
También se trabajó sobre el SINAGREF, una herramienta destinada a fortalecer la preparación y la respuesta ante emergencias sanitarias. En ese marco se abordaron cuestiones vinculadas con la bioseguridad, la organización de los equipos y las estrategias de contención frente a la aparición de enfermedades animales.
La formación incluyó además un taller práctico, en el que los veterinarios debieron resolver casos clínicos y situaciones hipotéticas de sospecha y declaración de brotes. El ejercicio permitió poner a prueba los protocolos y finalizar con una instancia de evaluación integradora.
La prevención es una de las principales herramientas para reducir el impacto ante una emergencia sanitaria.
Un plan específico para la influenza aviar
La segunda jornada estuvo dedicada al Plan de Contingencia de Influenza Aviar H5/H7, establecido mediante la Resolución N.° 466/2025. El programa fue desarrollado por especialistas del Programa Nacional de Sanidad Aviar y del Departamento de Diagnóstico Molecular del SENASA.
Entre los contenidos se incluyeron las acciones que deben implementarse ante la detección de un brote en aves de corral o de traspatio. También se repasaron los procedimientos para la toma, acondicionamiento y envío de muestras y el uso del Sistema Integral de Gestión de Acta de Toma de Muestra (SIGATM).
La capacitación contempló además el manejo sanitario de los brotes, la documentación de las acciones realizadas, la fiscalización y el seguimiento de las medidas adoptadas.
Veterinarios oficiales de todo el país participaron de una capacitación sobre vigilancia sanitaria, gestión de emergencias y protocolos de respuesta.
Preparación para proteger la producción
La influenza aviar representa uno de los principales desafíos sanitarios para la producción avícola, por lo que la preparación de los equipos técnicos resulta clave para actuar con rapidez cuando aparece una sospecha.
Desde el SENASA remarcaron que, fortalecer las capacidades durante los períodos en los que no existe una emergencia, permite llegar mejor preparados ante un eventual brote.
En la Patagonia, y particularmente en Río Negro, la vigilancia sobre la influenza aviar mantiene especial relevancia luego de los casos detectados en el primer semestre del 2026 en aves de traspatio.
SENASA confirmó episodios en Cervantes, Cinco Saltos y Valcheta, lo que puso nuevamente en evidencia la importancia de la detección temprana y las medidas de bioseguridad.
Si bien Argentina recuperó en abril de 2026 el estatus de país libre de influenza aviar altamente patógena en aves de corral, los antecedentes recientes en la Patagonia hacen necesario sostener la vigilancia sanitaria.
FUENTE: Senasa con aportes de Redacción +P.