Argentina

Argentina vuelve a ser país libre de gripe aviar y reactiva su plan exportador

Tras más de 28 días sin nuevos casos, Argentina recuperó el estatus sanitario y busca impulsar las exportaciones avícolas.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) anunció el cierre del último evento de influenza aviar altamente patógena (IAAP) en aves comerciales registrado en Argentina, marcando un hito sanitario clave para la producción avícola nacional. En ese marco, el organismo elevó a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) el informe de autodeclaración que respalda el estatus de Argentina como país libre de la enfermedad.

El documento presentado reúne de manera detallada todas las acciones ejecutadas desde la detección inicial de sospechas en establecimientos comerciales. Incluye los protocolos aplicados tras la confirmación de los brotes —de acuerdo con la Resolución N° 466/2025—, así como las estrategias de vigilancia epidemiológica desplegadas en el territorio. Estos elementos son fundamentales para cumplir con los criterios establecidos en el Artículo 10.4.6 del Código Sanitario de los Animales Terrestres de la OMSA, que regula el reconocimiento del estatus sanitario.

Control sanitario y fin de los brotes

La autodeclaración se produce luego de haber transcurrido más de 28 días desde la finalización de las tareas sanitarias en los cuatro focos detectados en las localidades de Ranchos, Lobos, Bolívar y Alejo Ledesma. En esos puntos se llevaron adelante procedimientos exhaustivos que incluyeron el despoblamiento de las granjas afectadas, la disposición final de los animales, y rigurosas tareas de limpieza y desinfección. Desde entonces, no se registraron nuevos casos en establecimientos comerciales, lo que permitió consolidar la recuperación sanitaria.

Este avance abre una nueva etapa para el comercio exterior. Con el estatus restituido, el SENASA retomará las negociaciones con socios internacionales para la exportación de productos aviares, muchos de los cuales habían impuesto restricciones tras los brotes. La recuperación de la condición sanitaria es un requisito clave para acceder a mercados exigentes y recuperar el dinamismo del sector.

No obstante, durante el período de emergencia sanitaria, Argentina logró sostener parcialmente sus exportaciones gracias a acuerdos con países y bloques que reconocen herramientas como la zonificación, la regionalización y la compartimentación. Estos mecanismos permiten aislar áreas afectadas sin comprometer la totalidad del territorio, garantizando la continuidad del comercio incluso ante la presencia del virus en zonas específicas.

Impacto en el sector y medidas de prevención

El informe presentado ante la OMSA no solo cumple una función técnica, sino también política y comercial. Actúa como un instrumento de transparencia frente a los países importadores, fortaleciendo la confianza en los sistemas de control y vigilancia sanitaria del país. En un contexto global donde la seguridad alimentaria y la sanidad animal son cada vez más relevantes, este tipo de certificaciones resulta decisivo.

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Argentina presentó ante la Organización Mundial de Sanidad Animal su autodeclaración y avanza en la normalización del comercio.

Argentina presentó ante la Organización Mundial de Sanidad Animal su autodeclaración y avanza en la normalización del comercio.

Desde el sector privado, la noticia fue recibida con optimismo. Carlos Sinesi, director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas, destacó la importancia del anuncio: “Este es, sin dudas, un paso fundamental para continuar nuestro camino exportador y avanzar en la reapertura de los mercados internacionales para los productos avícolas nacionales”. Además, subrayó la necesidad de seguir trabajando en acuerdos de zonificación con destinos donde aún no se han consolidado estos mecanismos.

En paralelo, el SENASA puso en marcha una nueva campaña de comunicación orientada a la prevención de la IAAP. La iniciativa busca reforzar las prácticas de manejo, higiene y bioseguridad entre productores, trabajadores del sector y otros actores clave. También hace hincapié en la importancia de la detección temprana y la notificación inmediata ante signos clínicos compatibles con la enfermedad.

Entre los síntomas que deben alertar a los productores se encuentran la mortandad elevada, así como manifestaciones nerviosas, digestivas o respiratorias en aves domésticas o silvestres. La rápida intervención ante estos indicios es esencial para evitar la propagación del virus y preservar el estatus sanitario alcanzado.

De este modo, Argentina no solo celebra la superación de un episodio crítico para su industria avícola, sino que también enfrenta el desafío de sostener en el tiempo los estándares sanitarios que le permitan consolidarse como un proveedor confiable en el mercado internacional.

Fuente: SENASA con aportes de la Redacción +P.

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