La industria frigorífica de Río Negro perdió 14.597 cabezas en un año
La menor oferta de ganado y los cambios sanitarios afectan la escala productiva de los frigoríficos y generan preocupación por el escenario 2026.
La puesta en marcha de la flexibilización de la barrera sanitaria a comienzos del año pasado comenzó a mostrar, con el correr de los meses, efectos dispares dentro de la cadena ganadera de la Patagonia Norte. Si bien en el mediano plazo los productores lograron algunos beneficios asociados a una mayor dinámica comercial y a nuevas posibilidades de abastecimiento, el eslabón industrial fue el que sintió con mayor fuerza los efectos adversos de esta decisión. En particular, los frigoríficos de la provincia de Río Negro se vieron afectados por la imposibilidad de ingresar hacienda desde el norte de la barrera sanitaria, en un contexto donde los stocks locales de ganado bovino vienen cayendo de manera sostenida y preocupante.
Esta situación quedó claramente reflejada en los niveles de faena registrados durante el año pasado. De acuerdo con las estadísticas oficiales de la Secretaría de Ganadería, Pesca y Agricultura de la Nación (SAGPYA), durante todo el 2025 la provincia de Río Negro faenó un total de 166.478 cabezas de ganado bovino. Esta cifra representa una caída del 8,1% respecto del año 2024, cuando el nivel de faena había alcanzado las 181.075 cabezas. En términos absolutos, la industria frigorífica rionegrina perdió 14.597 animales en comparación interanual, un número significativo para una provincia cuya actividad industrial cárnica depende fuertemente del volumen procesado.
La merma en la oferta de hacienda disponible para faena no solo impactó en la cantidad de animales procesados, sino que también alteró de manera directa el equilibrio de costos de la industria. La reducción en la escala de faena modificó la matriz de producción de los frigoríficos, generando un mayor peso de los costos fijos sobre el total de la estructura productiva. En un sector donde la rentabilidad está estrechamente vinculada al volumen, estos cambios de escala representan un riesgo concreto para la sostenibilidad económica de las plantas.
Caída de la faena y fuerte impacto en los principales frigoríficos
Entre los establecimientos más afectados por este escenario se encuentra la cooperativa JJ Gómez, que fue la que sufrió el mayor impacto relativo. Durante el 2025, su faena cayó un 17% en términos interanuales, lo que equivale a aproximadamente 10.300 animales menos que ingresaron a la planta en comparación con el año 2024. Esta reducción golpeó de lleno a una de las industrias históricas de la región, que cumple además un rol social y productivo clave dentro del entramado ganadero provincial.
En segundo lugar se ubicó el frigorífico Fridevi, que registró una caída interanual del 10%, equivalente a unas 5.500 cabezas menos respecto del año anterior. A su vez, el matadero de Luis Beltrán también evidenció una baja en su nivel de actividad, con 1.800 animales menos faenados, lo que representa una contracción del 3% en relación con el 2024.
Estos tres frigoríficos —Fridevi, Luis Beltrán y JJ Gómez— concentran más del 90% del total de la faena bovina de la provincia de Río Negro. Por esta razón, el análisis del impacto de la flexibilización de la barrera sanitaria se focaliza principalmente en este segmento de la industria, ya que es el que tracciona la actividad ganadera e industrial en toda la provincia y genera empleo directo e indirecto en múltiples localidades.
Cambios en la comercialización, reclamos al SENASA y un escenario incierto
A este contexto ya complejo se sumaron, durante el año pasado, cambios relevantes en la cadena de comercialización de la carne en la Patagonia Norte. Uno de los hechos más significativos fue la decisión de La Anónima, cadena de supermercados que lidera el comercio minorista en la región, de dejar de adquirir carne a un frigorífico clave de la zona. En su lugar, la empresa optó por abastecerse con producción propia proveniente del norte de la barrera sanitaria. Esta determinación tuvo un impacto directo en algunos frigoríficos locales, que vieron reducidas sus posibilidades de colocación de la producción y, en consecuencia, ajustaron aún más sus niveles de faena ante la falta de salida comercial.
En este escenario, el frigorífico Fridevi realizó una presentación formal ante el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), solicitando la autorización para el ingreso de animales en pie desde el norte de la barrera con destino exclusivo a faena. El objetivo de esta iniciativa es doble: por un lado, intentar exportar las pulpas al mercado externo y, por otro, permitir el ingreso del asado al consumo en la Patagonia, una demanda histórica de los consumidores de la región.
Sin embargo, fuentes del organismo sanitario señalaron que el reclamo presentado por Fridevi representa una decisión compleja y de difícil implementación. Si bien el pedido se encuentra bajo análisis, desde el SENASA admitieron que la autorización resulta poco viable en el corto plazo, dadas las implicancias sanitarias y regulatorias que conlleva una medida de este tipo.
Ante este panorama, todo indica que las caídas en los niveles de faena podrían mantenerse durante el 2026, en caso de no lograrse una oferta sustentable de ganado bovino que permita abastecer adecuadamente a los frigoríficos que hoy operan en la provincia de Río Negro. Se trata de un tema clave para la economía regional, ya que estos tres grandes establecimientos, que concentran más del 90% de la faena provincial, podrían enfrentar serios problemas financieros si se profundiza la reducción de la escala productiva.
La combinación de menor oferta de hacienda, sequía en los campos de la región, cambios en la comercialización y restricciones sanitarias plantea un escenario desafiante para la industria frigorífica rionegrina. De no mediar medidas que permitan recomponer el equilibrio productivo, el impacto podría extenderse no solo a las plantas industriales, sino también a los productores, trabajadores y economías locales que dependen de esta actividad estratégica para la provincia.
Fuente: Redacción +P.
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