Del total de productores alcanzados, el 25% son mujeres y el 75% varones. Además del incremento presupuestario, el balance del ciclo mostró un crecimiento del 11% en la cantidad de productores compensados y del 7,5% en los beneficios otorgados en toda la provincia.
Más ventas formales y diversificación productiva
Uno de los datos más destacados aparece en la comercialización de terneros, que registró un crecimiento del 70%. Desde el programa atribuyen este resultado a las acciones de concientización sobre la importancia de formalizar las operaciones y al sostenimiento de precios en remates realizados en distintas localidades del interior. Entre ellos se destacó el encuentro organizado en Los Guañacos, en el departamento Minas.
También sobresalió la evolución de la lechería caprina y ovina, con un incremento del 241%. El crecimiento estuvo relacionado con el acompañamiento técnico en territorio y la incorporación de tambos tradicionales del norte neuquino que hasta ahora no participaban de esta línea de incentivos.
Otro movimiento significativo se produjo en los refugos ganaderos, cuya comercialización aumentó un 81%. Esta modalidad adquiere especial relevancia en contextos de emergencia hídrica, porque permite retirar animales improductivos y ajustar la cantidad de hacienda a la disponibilidad real de pasturas y agua en los campos.
En paralelo, la producción de fibras brutas creció un 16%, mientras que la venta formal de cueros ovinos y caprinos avanzó un 42%. Son indicadores que muestran la importancia de diversificar los ingresos y aprovechar distintos productos de los sistemas ganaderos familiares.
El programa está a cargo de la Secretaría de Producción e Industria.
La sequía, un condicionante para el ciclo productivo
El balance también estuvo marcado por las dificultades climáticas. La sequía afectó la condición corporal de los animales al finalizar el invierno y tuvo consecuencias sobre algunos rubros tradicionales de la ganadería neuquina. En ese contexto, las ventas de chivitos y corderos con Denominación de Origen (DO) disminuyeron un 15%, mientras que las fibras certificadas de calidad registraron una caída del 16%.
Frente a este escenario, la provincia extendió un mes el plazo de presentación de documentación, hasta julio de 2026. La medida buscó facilitar los trámites de las organizaciones de pequeños productores, especialmente durante el regreso de los animales desde las zonas de veranada, una etapa que suele presentar dificultades logísticas y operativas.
El norte neuquino el mayor beneficiario
La distribución territorial muestra una fuerte concentración de los recursos en las regiones Alto Neuquén y Pehuén. La primera reunió a 374 productores y recibió $823,2 millones, lo que representa más del 63% del presupuesto total ejecutado. En tanto, la región Pehuén alcanzó a 346 beneficiarios, con transferencias por $350,6 millones.
Más atrás se ubicaron las regiones Del Limay, con 47 productores y $49 millones; De los Lagos, con 44 beneficiarios y $29,3 millones; y Vaca Muerta, con 21 productores y $47 millones.
En conjunto, Alto Neuquén y Pehuén concentraron 720 de los 832 beneficiarios del programa. La distribución evidencia el peso que conserva la ganadería familiar en el norte y centro de la provincia, donde la cría de caprinos y ovinos constituye una actividad fundamental para la economía de numerosas comunidades rurales.
Con este quinto ciclo en marcha dentro de una política prevista hasta 2028, el desafío será sostener los avances en formalización comercial, mejorar la productividad de los establecimientos y acompañar a los productores frente a condiciones climáticas cada vez más exigentes. Los resultados muestran que el incentivo económico funciona también como una herramienta para promover cambios en la organización y comercialización de la producción ganadera neuquina.
FUENTE: Secretaría de Producción de Neuquén con aportes de Redacción +P.