ver más

La zanahoria del campo rionegrino: Lograr el autoabastecimiento forrajero

Con la electrificación de 32.000 hectáreas proyectada para 2027, Río Negro busca revertir la sangría de 22 millones de dólares anuales en forrajes importados.

En el marco de la 14ª Exposición Nacional Patagónica de Hereford y la 37ª Exposición Ganadera Comercial e Industrial de Primavera, que se realizó en General Conesa, el gobernador Río Negro Alberto Weretilneck le puso números, por primera vez, a un problema medular de la ganadería: cada año salen de la provincia 22 millones de dólares —casi 40.000 millones de pesos— por la compra de maíz y forraje al norte del río Colorado, un dinero que, planteó, podría transformarse en inversión para nuevas áreas bajo riego.

La cifra se conoció en el mismo escenario en el que Gonzalo Guanes, presidente de la Sociedad Rural de General Conesa, resumió un sentimiento que anida en el campo: la gente de trabajo, dijo, no tiene tiempo ni cabeza para las peleas de los políticos.

La sangría de los 22 millones de dólares

"Debemos resolver el déficit de alimento que tenemos", planteó el gobernador ante el auditorio. "Hoy nos están faltando 103.000 toneladas de maíz para poder ser autosuficientes." Fue en ese punto donde llegó el dato que hasta ahora ningún funcionario había precisado con esa exactitud: "Yo no sé si todos sabemos, pero año tras año se nos van de la provincia 22.000.000 de dólares, casi 40.000.000.000 de pesos, en maíz y en distintos productos, y en proteínas que tenemos que traer del norte".

Para Weretilneck, ahí está la cuenta pendiente de la provincia: "El gran desafío como provincia, como sector, como gobierno, es evitar que se vaya ese dinero, para que ese costo extra lo podamos transformar en inversión en el complejo agrícola de la provincia." El gobernador ligó ese objetivo a una discusión de fondo sobre el modelo productivo: agricultura y ganadería, dijo, "van hermanas y van paralelas", y la última sequía dejó una enseñanza que no está dispuesto a repetir: "No tenemos que disociar nuevas áreas irrigadas con ganadería."

También hubo discursos para el almuerzo: Alberto Weretilneck, Gobernador, junto a Carlos Castagnani, Presidente de Confederaciones Rurales Argerntinas (CRA), y Nicolás Pino de la SRA.

Obras para cambiar la ecuación

Weretilneck recordó la decisión de hacer la línea eléctrica de 132 kilovatios y 143 kilómetros que la provincia tendió desde Pomona, pasando por El Solito, hasta Conesa, y anunció el paso siguiente: una obra de 84 kilómetros de red eléctrica desde la estación transformadora de Guardia Mitre para regar la margen norte del río, financiada con un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cuyas obras arrancarán "en el primer cuatrimestre, en los primeros cinco meses del próximo año." Según detalló, esa ampliación alcanzará a 148 productores directos y sumará 20.000 hectáreas nuevas bajo riego, en una cuenta que el propio gobernador trazó en el mismo discurso: las 100.000 toneladas de maíz que le faltan a la provincia equivalen a 10.000 hectáreas de producción.

En el tramo más personal de su discurso, Weretilneck justificó la apuesta: "¿Nosotros, como gobierno, invertiríamos, junto con los legisladores, 60 millones de dólares en una actividad que no tiene futuro? ¿Invertiríamos 60 millones de dólares del dinero de todos los rionegrinos en obras que podrían no tener sentido?" La respuesta, dijo, está en los productores que atravesaron la última sequía: "Estamos convencidos que tenemos mujeres y hombres productores en la provincia que nos demostraron salir de la peor de las sequías. Con esta inversión, estoy seguro que Río Negro se convertirá en la principal provincia productora agrícola y ganadera de toda la Patagonia, y correremos la frontera agrícola del país."

Las mezquindades que no se entienden

El discurso de Weretilneck llegó después de la apertura de Gonzalo Guanes, que marcó el tono del acto. "El clima no siempre acompaña, el mercado no siempre es justo, y a veces el esfuerzo de todo un año parece esfumarse de un día para otro", planteó el titular de la Sociedad Rural de General Conesa. "Siempre nos hemos levantado, pero hemos seguido defendiendo lo que sabemos hacer, que es producir."

Guanes describió un presente de pie, pero atravesado por la incertidumbre política: "Hoy, en nuestra nueva edición, nos encuentra de pie, confiados y esperanzados en el futuro, que, lamentablemente, muchas veces es incierto por mezquindades políticas sin sentido para la gente de trabajo."

Gonzalo Guanes, presidente de la Sociedad Rural de General Conesa, criticó la flexibiización de la barrera sanitaria.

El dirigente fue crítico del gobierno nacional, al que acusó de "atentar contra una región del país" cuando tomó medidas inconsultas sobre la barrera sanitaria, y reclamó la unificación sanitaria del territorio: "Queremos que se logre la unificación del país, pero siempre ampliando el estatus sanitario hacia arriba." Con los gobiernos provincial y municipal, en cambio, dijo mantener "un diálogo constructivo”.

También les pidió a las autoridades un seguimiento más eficaz de los controles rurales. Valoró el trabajo de la brigada rural, pero reclamó que las infracciones labradas "tengan una resolución rápida y efectiva" y que "la justicia sea ágil y efectiva." Cerró su discurso con un llamado a la renovación generacional de la entidad: "Una institución que no logra que sus jóvenes se involucren es una institución que le está poniendo fecha de vencimiento a su propia historia", advirtió, y anunció que uno de los ejes de su gestión será abrir espacios de participación para que los jóvenes "se sumen a la comisión, que opinen, que se equivoquen, que aprendan y que hagan suyo este lugar." Antes de cederle la palabra al gobernador, agradeció el apoyo provincial y municipal, aunque no sin recordarles un punto: "Somos el motor de la producción de nuestra región patagónica."