Norte neuquino: las lluvias complicaron las pariciones, pero más se perdía en las sequías

Poca mortandad y mejores pastos, es el balance luego de las lluvias en el norte neuquino. Hubo mortandad de chivitos y la esquila preparto se complicó, pero lejos de las consecuencias que dejaban los años secos. Los pastizales mejores que nunca.

Arreo sobre la Ruta Provincial 43, en el sector El Cudío, entre Andacollo y Chos Malal. Foto IG @lizzmarilina 

Las lluvias llegaron al norte neuquino en uno de los momentos más delicados del calendario ganadero: en plena parición. Para una zona que en los últimos años miró el cielo esperando agua, el dato podía leerse como una mala noticia para los crianceros de chivas y ovejas. Pero el balance que hacen desde el INTA, sin embargo, va en otra dirección.

“En el norte de Neuquén, la lluvia, en general, ha venido muy bien. Los campos están en muy buenas condiciones”, resumió Iván Centelles, médico veterinario e investigador de la Agencia de Extensión Rural (AER) Chos Malal del INTA.

No todo fue sencillo. El agua también se hizo sentir en los cauces: “Ha habido algunas crecidas de arroyos y demás, que han dificultado algunas cuestiones, pero, en general, más que bien todo”.

Más se perdía en las sequías

El punto más sensible fue la parición. Con animales recién nacidos expuestos al agua, las pérdidas aparecieron, aunque sin alcanzar la escala que temía el sector.

“Sí es cierto que hay mucha gente a la que le ha tocado las pariciones con lluvia, y eso ha dificultado la parición. Ha habido mortandades de chivitos, no masivas, pero sí ha habido mortandad”, reconoce Centelles. Y enseguida pone la comparación sobre la mesa: “Pero en general, durante los años de sequía, había más mortandad que ahora”.

La cuenta, para el veterinario, es clara: el costo de la lluvia en plena parición queda por debajo del que dejaban los años sin agua.

La esquila preparto, la más golpeada

Donde sí se complicó el trabajo fue en la esquila. Quienes esquilan antes de la parición (preparto) enfrentaron dos problemas: “Por la lana mojada y por algunos que no pudieron llegar” con sus arreos a los lugares de esquila, explica Centelles.

El impacto, de todos modos, quedó acotado a un grupo chico. “Acá también la mínima cantidad de productores son los que hacen esquila preparto. Después, la mayoría hace la esquila posparto, que es un poco más segura para ellos”, detalla.

Un panorama parejo en toda la zona

Según el técnico del INTA, la situación se repite con pocas variantes en todo el norte neuquino. “Más o menos, el panorama es parecido en toda la zona”, describe.

Tampoco llegaron a la agencia alertas de pérdidas importantes. “No hemos tenido grandes comentarios de gente que nos plantee mucha mortandad o cosas por el estilo”, señaló Centelles.

FUENTE: Redacción +P