La ivermectina ya no alcanza
El tratamiento inyectable dejó de dar resultados plenos. El uso repetido y rutinario de antiparasitarios, en particular la ivermectina, generó resistencia en las poblaciones del ácaro y redujo drásticamente la eficacia de las soluciones químicas habituales.
Esa pérdida de eficacia obligó a volver a un método que había quedado en desuso: los baños de inmersión. Requieren infraestructura específica, bañeras fijas o móviles, que muchas veces no estaban operativas, y son complejos de aplicar en el invierno patagónico. El protocolo actual consiste en dos baños con un intervalo de diez días. Para prepararlos, es necesario contar con algunos remedios veterinarios. La provincia, dispuso de un fondo de 20 millones de pesos para afrontar las compras para asistir a los ganaderos más pequeños.
Sesenta focos intervenidos y una red de baños recuperada
En la temporada 2025/2026 se detectaron 60 focos y en todos hubo intervención oficial, en un trabajo articulado entre el SENASA, la Dirección de Ganadería de Río Negro, el Ente Región Sur, las comisiones de fomento, las sociedades rurales y las cooperativas. Se organizaron comisiones sanitarias en las zonas afectadas y se financiaron los remedios.
Sobre esa base se repararon 10 baños comunitarios y se construyeron 3 nuevos. Se sumó además una bañadera móvil, que trató aproximadamente 2.000 ovinos de los más pequeños productores, que poseen entre 100 y 200 cabezas. La estrategia se completó con spots de concientización sobre la enfermedad y un trabajo conjunto con la provincia de Chubut.
El gobernador Alberto Weretilneck se refirió al tema en la exposición de la Sociedad Rural de Roca. “En ganadería ovina tuvimos un brote de sarna bastante importante. El año pasado tuvimos 60 brotes”, señaló, y atribuyó el avance al “trabajo que se hizo entre las sociedades rurales, fundamentalmente de la Región Sur, y la Dirección de Ganadería”.
Sobre la situación actual fue preciso: “Hoy estamos en presencia de 18 focos, y el desafío es que entre el 26 y el 27 de octubre podamos eliminar la sarna de nuestra provincia, como una manera de mejorar nuestra producción, mejorar nuestra calidad fundamentalmente, para mejorar también los rindes y los precios de nuestra lana”.
Opción descriptiva: Tras la pérdida de eficacia de la ivermectina, los productores de la Región Sur aplican un protocolo de dos baños de inmersión con diez días de intervalo para combatir el ácaro.
Un problema localizado, no desbordado
Desde el área técnica insisten en que no se trata de una emergencia generalizada. “Son zonas puntuales donde están los focos. No está diseminada. Ni desbordada”, dijo el ingeniero agrónomo Juan Carlos “Pancho” Escobar, Subsecretario de Ganadería Ovina y Caprina de la provincia.
Los focos se reparten en parajes y localidades de la Línea Sur y la meseta: Chacay Huarruca, Chenqueniyen, Aguada del Zorro, Pilquiniyeu del Limay, Anecón Chico, Anecón Grande, Corral de Piedra, Ingeniero Jacobacci, Rayhuao, Río Chico Abajo y Arriba, Mencué, Palenqueniyeu, Coronel Belisle, Maquinchao, Los Menucos, El Cuy, Comallo, Laguna Blanca, Ñorquinco, Costa Ñorquinco, Fita Miche, Aguada de Guerra, Carrilafquen y zonas aledañas.
Poca gente, muy mayor y sin caballos
La sarna no se explica solo por el ácaro. Hay factores que hacen que muchos tratamientos fracasen o demoren más de lo previsto. Para bañar una majada hay que juntarla, y en buena parte de la Región Sur queda poca gente en el campo; la que está es mayor, lo que dificulta el trabajo. A eso se suma la baja presencia de caballos para las tareas de campo, se detalla en un informe técnico.
Hay otros límites. Todavía falta que algunos productores tomen conciencia de la enfermedad y se responsabilicen. Muchos son productores de subsistencia que no pueden costear los tratamientos. Y la estructura técnica se limita a siete técnicos intervinientes, tres del SENASA y cuatro de Ganadería.
Lo que viene: otra bañadera y más brazos
Para la temporada 2026/2027, la provincia prevé reorganizar las comisiones sanitarias sobre los 18 focos activos, incorporar una nueva bañadera móvil, hoy en construcción, y un carro para trasladarla.
La Comisión Provincial de Sanidad, que integran el SENASA, el INTA, el Ente Región Sur, la Federación de Productores y el gobierno rionegrino, definió algunas necesidades de corto plazo, como incorporar más vehículos al plan sanitario, sumar cinco paratécnicos idóneos con movilidad durante seis meses, fortalecer el banco de remedios y contratar cuadrillas de juntadores. Esto último apunta justamente al problema de fondo: sin gente ni caballos para reunir a los animales, no hay baño posible.