España encara una etapa de incertidumbre en su comercio porcino
El sector porcino de España encara desde este viernes una etapa llena de incertidumbre para su millonario negocio exportador.
Los servicios veterinarios han confirmado la aparición de dos focos de PPA en dos jabalíes muertos en el municipio barcelonés de Cerdanyola del Vallès y, tras ello, se activa un protocolo de contingencia con la búsqueda de posibles animales muertos y la recogida de trampas de captura y material de desinfección para blindar el perímetro y evitar la salida de jabalíes de la zona de vigilancia.
Además, se establece un radio de 20 kilómetros en torno a los focos -próximos entre sí- en el que hay 39 granjas de cerdo que verán restringida su labor operativa y comercial.
En todas esas explotaciones se han restringido los movimientos de entrada y salida, y se han activado los equipos de intervención para llevar a cabo inspecciones clínicas, análisis epidemiológicos y toma de muestras, según la Generalitat.
Consecuencias para el comercio
Las principales consecuencias, de momento, son para el comercio exterior porque, nada más confirmase los focos, se han bloqueado 121 certificados a cerca de 40 países, si bien, China (principal cliente) aceptaría la regionalización.
Es decir, China sólo prohibirá previsiblemente la entrada de carne y productos cárnicos, proteína hidrolizada y "petfood" de origen porcino procedentes de la provincia de Barcelona, aunque sí vetará la entrada de tripas de porcino desde toda España.
El Gobierno estima que unas 14 industrias cárnicas de la provincia de Barcelona pueden verse afectadas por el bloqueo de la exportación porcina a China.
No obstante, el director general de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal, Emilio García, confía en que esa suspensión de la certificación se reanude "para esos certificados en los que estén seguros de que se puede exportar y no se van a producir problemas de recepción en el destino".
Existen otros certificados que todavía no han sido clasificados del todo y que requieren una consulta bilateral con los países, por lo que el Ministerio se ha comprometido a informar periódicamente de los cambios que vaya habiendo.
Mientras, el mercado de la UE "está abierto" ya que acepta la regionalización, ha recordado. España factura más de 8.000 millones de euros al año por la exportación de productos del cerdo a 130 mercados, 1.000 de ellos obtenidos de sus ventas a China.
Con esas cifras, España se mantiene como segundo exportador mundial y primero de la Unión Europea.
Extremar la bioseguridad
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha pedido extremar las medidas de bioseguridad y vigilancia en las explotaciones de ganado porcino y jabalíes, y en el transporte de animales.
Además, ha recordado la obligación de comunicar a los servicios oficiales de las comunidades sobre cualquier sospecha que se detecte. El Ministerio ha añadido que se han iniciado ya las investigaciones sobre el posible origen de la enfermedad detectada en estos animales salvajes.
Desde la Generalitat, su conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, ha admitido que la PPA tendrá un impacto "grande" en el sector porque frena las exportaciones, si bien ha recordado que, por ahora, no hay casos detectados dentro de las granjas.
Reacción sectorial
El sector productor, nada más conocer la información, ha pedido calma, extremar las medidas de precaución y una coordinación "total" con la Administración para evaluar el alcance y adoptar las medidas necesarias.
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Crías de cerdo en una explotación de porcino en Girona.
Desde la interprofesional del cerdo de capa blanca (Inteporc), creen que España ha demostrado por qué es "referente a nivel mundial" en sanidad animal: las autoridades "han detectado de forma temprana ambos casos y eso pone de manifiesto el sobresaliente a nivel de vigilancia y control".
Además, las granjas españolas "cumplen con rigurosos planes de bioseguridad que se rigen por una estricta legislación", según esta interprofesional.
Sin riesgo para la salud humana
La peste porcina africana es una enfermedad no zoonótica (no transmisible a humanos), es decir, las personas no son susceptibles a la infección ni por contacto con los animales ni por ingestión de productos derivados de ellos.
No obstante, es la patología más temida para la ganadería y la industria del cerdo porque cierra fronteras al comercio, no hay una vacuna disponible y, además, en caso de que afecte al ganado, su letalidad roza el 100 % de cabezas infectadas en los 6-20 días tras su contagio.
Se trata de una enfermedad endémica en varias zonas del mundo, entre ellas los países del África Subsahariana, y en el continente europeo se está propagando desde 2014.