Atraso cambiario en la Patagonia: el fenómeno que asfixia a los productores regionales
¿Hasta cuándo resisten las economías regionales con costos en alza y un dólar estancado? El "estrangulamiento de beneficios" pone en jaque al motor productivo.
El escenario económico actual plantea un desafío crítico para las producciones de la Patagonia. La combinación de una inflación persistente -en niveles mas bajos que antaño, pero impensadas en otros países- y una pauta devaluatoria que corre por detrás de los precios internos genera una pérdida de competitividad sistémica.
En diálogo con +P, el economista Osvaldo Preiss advierte que esta dinámica impacta directamente en la rentabilidad del sector exportador de manera alarmante.
Según Preiss, "el ingreso en pesos del exportador se mantiene estable si el precio internacional y el tipo de cambio local no cambian". Sin embargo, esta estabilidad nominal del ingreso choca contra una realidad de costos internos que no detienen su marcha ascendente.
La trampa de los costos fijos y variables
El economista explica que el retorno del productor depende directamente "del mercado mundial convertido al tipo de cambio local de la del país". Bajo esta lógica, el experto sostiene que "si el precio internacional se mantiene y el tipo de cambio del país también lo hace, el ingreso que está recibiendo en pesos el exportador, aunque le hayan sacado las retenciones u otros mecanismos, se mantendrá estable en el tiempo". Mientras el flujo de fondos se congela en términos reales, la estructura de costos se fragmenta de forma peligrosa.
Existen rubros vinculados a la importación, como la maquinaria y los agroquímicos, que muestran cierta calma momentánea. Preiss menciona incluso que, bajo el esquema actual, conviene importar estos insumos "porque son más baratos que los naturales".
El fenómeno clave
No obstante, el núcleo duro de los gastos operativos en la región patagónica sigue otra trayectoria mucho más agresiva. Los incrementos en "combustibles, mano de obra, impuestos, tasas de interés reales" erosionan el margen de maniobra de las empresas locales. El economista denomina a este proceso como un "estrangulamiento de los beneficios".
Esta situación crítica ocurre cuando "todo aquello que hace que el costo en peso supere el retorno en dólares" rompe el equilibrio financiero de la exportación. En este contexto, la conclusión es alarmante: la viabilidad de la inversión desaparece y la sostenibilidad de la producción primaria corre riesgos serios.
Un futuro incierto para la exportación patagónica
El impacto en las economías regionales resulta desigual, pero profundo. Preiss señala que si los productores lograran "exportar mucho más, también quizás tuvieras costos minoritarios menores de producción", pero aclara con contundencia que "hoy no es la realidad".
El resultado final arroja un sector que, a pesar de su enorme potencial, enfrenta una crisis de supervivencia. El experto concluye que sin una corrección que devuelva la paridad necesaria entre precios internacionales y costos locales, Patagonia arriesga la continuidad de sus exportaciones tradicionales frente a competidores externos que operan con estructuras de costos mucho más equilibradas y previsibles.
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