Los espumosos volaron
Dentro del semestre, junio de 2026 fue el mes que marcó el pulso más llamativo. Las exportaciones totales de vino registraron 17.291.500 litros, un 11,6% más que en el mismo mes del año anterior. Pero el dato que sobresale por encima de todas las categorías corresponde a los vinos espumosos: un alza del 89,6% interanual en volumen, la variación más pronunciada del mes.
El salto no es casual ni arbitrario. Junio representa el invierno austral, pero coincide con el verano en el hemisferio norte, período en el que la demanda de espumosos se concentra en celebraciones de mitad de año en mercados clave como Europa y Estados Unidos. La estacionalidad juega a favor de los productores argentinos que orientaron su oferta hacia esas ventanas de consumo.
La categoría espumante en perspectiva
Para entender la magnitud del fenómeno, conviene mirar hacia atrás. Con base en datos del INV, en 2024 se comercializaron 331.814 hectolitros de vino espumoso en total. De ese volumen, el 83,7% correspondió al mercado interno y el 16,3% restante a exportaciones, lo que equivale a 54.042 hectolitros por un valor de US$ 25,3 millones.
El precio promedio de los espumosos exportados en 2024 fue de US$ 4,68 por litro, una cifra considerablemente superior al promedio de los vinos tranquilos, que se ubicó en torno a los US$ 3,40 por litro. Esta diferencia de valor no es un detalle menor: los espumosos aportan mayor retorno por litro colocado en el exterior, lo que los convierte en una categoría estratégica para mejorar la ecuación económica del complejo vitivinícola.
En el largo plazo, la tendencia también acompaña: en la última década las exportaciones de espumosos crecieron un 54,9% en volumen. Y en el tramo más reciente, entre 2023 y 2024, las ventas al exterior de esta categoría crecieron un 21,1%, incluso mientras el consumo interno mostraba una evolución a la baja.
Los destinos que sostienen la demanda
El mapa de destinos de los espumosos argentinos combina fortaleza regional con presencia en mercados exigentes. El último dato completo disponible por país ubica a Brasil como principal comprador, con el 25,2% del total exportado. Lo siguen Estados Unidos con el 17,4% y Francia con el 13,5%. La presencia en el mercado francés, cuna del champagne y árbitro histórico del segmento de burbujas a nivel mundial, otorga una dimensión simbólica y competitiva difícil de ignorar.
El dato por destino para el acumulado del primer semestre de 2026 no está disponible todavía con ese nivel de detalle en las fuentes consultadas, por lo que los porcentajes mencionados corresponden al período previo con desglose completo publicado.
Un sector que crece en volumen
El cuadro general que emerge de los datos del INV para el primer semestre de 2026 es el de un sector exportador que gana terreno en volumen pero enfrenta presión sobre sus precios. El crecimiento del 14,2% en litros exportados es una señal de competitividad y demanda sostenida. La caída del 10,1% en el precio promedio por litro, en cambio, refleja un mercado internacional que atraviesa un ciclo de menor consumo y donde la competencia de otros orígenes presiona los valores hacia abajo.
En ese escenario, los espumosos emergen como una categoría con doble ventaja: precio unitario superior al promedio general y dinámica exportadora en aceleración, como evidencia el salto del 89,6% registrado en junio. El desafío del sector será consolidar ese impulso y sostener el valor de la categoría en los mercados internacionales a lo largo del segundo semestre.