El vino envasado, el producto estrella
Por categoría de producto, el protagonismo es claro: el vino envasado representa el 96% del volumen y el 92% del valor total de las importaciones brasileñas.
En los primeros seis meses de 2026, Brasil importó 76,6 millones de litros de vino envasado (+10,3%) por un valor de 216,1 millones de euros (+6,6%), lo que confirma que este segmento es el motor indiscutido del mercado.
Chile lidera, Argentina se afirma en el segundo lugar
En el ranking de países proveedores, Chile consolida su liderazgo tanto en valor como en volumen, con 93 millones de euros (+9,7%) y 39,2 millones de litros (+11,9%). Fue además el país que más incrementó sus ventas en términos absolutos: 8,2 millones de euros y 4,2 millones de litros adicionales frente a la primera mitad de 2025, aunque su precio promedio cedió un 2%, llegando a 2,37 €/litro.
Argentina ocupa la segunda posición con 39,9 millones de euros (+1,7%) y 13,5 millones de litros (+14,5%). El desempeño argentino resulta especialmente destacable en volumen: el crecimiento del 14,5% es el más alto entre los principales proveedores, lo que indica que los vinos argentinos están ganando presencia real en las góndolas brasileñas más allá del posicionamiento por precio.
En la tercera plaza se ubica Portugal, muy cerca de Argentina, con 36,6 millones de euros (+11,8%) y 13,2 millones de litros (+6,2%), lo que convierte al podio en un espacio de competencia estrecha y dinámica.
España, en terreno negativo
España se posiciona como el 6.º proveedor en valor y el 5.º en volumen, con 10,1 millones de euros (-7,2%) y 3,5 millones de litros (-8,6%). El resultado negativo se explica, en gran medida, por la caída en las exportaciones de vino espumoso: España dejó de exportar 0,9 millones de euros menos (-31,3%) y 0,35 millones de litros menos (-35,5%) en este segmento, quedando en 1,9 millones de euros y 0,6 millones de litros. Esa caída le costó además el liderato como primer proveedor de espumosos en Brasil en volumen, posición que pasó a manos de Francia. Por el contrario, el vino envasado español cerró el semestre en positivo, con 8,1 millones de euros (+1,3%) y 2,9 millones de litros (+1%).
Una mirada de largo plazo
Los datos interanuales a junio de 2026 —es decir, los doce meses comprendidos entre julio de 2025 y junio de 2026— arrojan 465 millones de euros (+3,1%) y 171,7 millones de litros (+6,1%), con crecimiento positivo tanto en valor (+14,1 millones de euros) como en volumen (+9,9 millones de litros).
La perspectiva de una década es aún más elocuente: comparando 2025 con 2015, Brasil aumentó sus importaciones de vino en 229,4 millones de euros y 83,2 millones de litros, posicionándose entre los mercados del mundo que más han expandido su consumo de vinos importados en los últimos diez años. Para la vitivinicultura argentina, este panorama representa una oportunidad estratégica que merece seguimiento sostenido.
FUENTE: OIV con aportes de Redacción +P