Las exportaciones del Nuevo Mundo sumaron 2.600 millones de euros en el primer semestre de 2026.
¿Está el vino del Nuevo Mundo ante su peor década? Los números del primer semestre 2026 no dejan lugar a dudas.
El primer semestre de 2026 confirmó una tendencia que inquieta al sector vitivinícola internacional: los seis principales productores de vino del Nuevo Mundo —Nueva Zelanda, Australia, Sudáfrica, Argentina, Chile y Estados Unidos— acumularon un descenso del 8,2% en el valor de sus exportaciones, medido en euros, con un total conjunto de 2.600 millones de euros. El volumen de exportación también retrocedió un 6,3%, situándose en 10,6 millones de hectolitros, mientras que el precio medio cayó un 2%, para ubicarse en 2,47 euros por litro.
Los datos, elaborados a partir de estadísticas oficiales de cada país y analizados por Del Rey Analysts of Wine Markets (AWM), pintan un panorama de contracción generalizada, con solo dos excepciones dentro del grupo: Sudáfrica y Argentina.
Sudáfrica fue el único productor que logró crecer tanto en valor como en volumen durante el período. Sus exportaciones de vino aumentaron un 6,2% en valor, alcanzando los 280 millones de euros, mientras que el volumen ascendió a 144 millones de litros. Un resultado destacado en un contexto regional adverso.
Argentina presenta un cuadro más complejo. El país registró un crecimiento del volumen exportado del 12%, una cifra que refleja una mayor presencia de sus vinos en los mercados internacionales. Sin embargo, ese avance se vio neutralizado por una caída del 12,6% en los precios medios, lo que derivó en un descenso del 2,1% en los ingresos por exportación, que se ubicaron en 251,8 millones de euros. El dato revela una tensión estructural: Argentina vende más litros, pero cobra menos por ellos.
En el otro extremo del espectro, Estados Unidos atraviesa su peor momento dentro del grupo. Los ingresos por exportación de vino descendieron un 18,1% interanual, hasta los 341 millones de euros, mientras que los envíos se redujeron un 11,8%, situándose en 92,6 millones de litros. Es la caída más pronunciada entre los seis países del bloque.
Chile, por su parte, también mostró una evolución negativa de sus ventas durante este primer semestre, acompañando a Estados Unidos como los mercados con peor desempeño del período, aunque AWM señala que probablemente las causas que explican el deterioro de ambos países sean muy diferentes.
En términos absolutos de facturación, Australia mantiene el liderazgo del grupo con ventas de 677,4 millones de euros en el semestre, seguido por Chile con 568,2 millones y Nueva Zelanda con cerca de 500 millones de euros. Los precios medios de exportación cayeron en todos los casos, con la única excepción de Australia.
El análisis de largo plazo que aporta AWM profundiza la preocupación. Desde 2017, este grupo de seis productores del Nuevo Mundo ha perdido más de una cuarta parte de sus exportaciones de vino. El valor conjunto de las exportaciones cayó un 24,8%, pasando de 7.300 millones de euros en 2017 a 5.500 millones, mientras que el volumen de exportación registró un desempeño aún más negativo, con un descenso del 27,2% —de 31,1 millones de hectolitros a 22,6 millones—. Esto representa una caída media anual del volumen de alrededor del 3,5% en la década.
A pesar de esta considerable contracción de los envíos, los precios medios de exportación apenas lograron crecer un 3,4% en el período, situándose en 2,42 euros por litro. Las recuperaciones temporales de valor registradas en 2022 y 2024 no alcanzaron para modificar el panorama general, ya que los seis productores experimentaron un descenso casi continuo a lo largo de la última década.
La mirada de diez años confirma que Estados Unidos y Chile son los países con las caídas más pronunciadas del grupo. El valor de las exportaciones estadounidenses descendió un 48% en la década, con una reducción del 46% en volumen, mientras que los precios medios se mantuvieron prácticamente sin variación. Chile, en tanto, sufrió una merma del 30% en valor y del 31% en volumen, también con precios estables.
Australia y Argentina también acusaron pérdidas significativas en este período. Las exportaciones australianas en valor cayeron un 22,4% y los volúmenes se redujeron un 25,4%, aunque el precio medio subió un 4,1%. En el caso de Argentina, el valor de las exportaciones disminuyó un 23,7% en la última década, el volumen retrocedió un 16,5% y, además, el precio medio de exportación descendió un 8,6%, una combinación de señales que exige atención del sector.
Entre quienes mejor navegaron la última década, Sudáfrica limitó la caída del valor de sus exportaciones al 9,7%, pese a un descenso mucho más pronunciado —del 37,7%— en los volúmenes despachados. La clave de su resistencia fue una suba del 45% en los precios medios de exportación, lo que compensó en gran medida la menor cantidad de litros vendidos.
Nueva Zelanda siguió una trayectoria diferente: incrementó el volumen de sus exportaciones de vino en un 20% durante el período, hasta superar los 3 millones de hectolitros. Sin embargo, lo hizo a costa de precios significativamente más bajos, con una caída del 17% en el precio medio de exportación. El resultado fue que el aumento de volumen alcanzó para mantener los ingresos por exportación prácticamente estables a lo largo de la década.
El panorama general no deja dudas: el vino del Nuevo Mundo enfrenta un proceso de reacomodamiento global que va mucho más allá de las fluctuaciones de un semestre. Para Argentina, los datos del primer semestre de 2026 ofrecen señales ambivalentes: recuperar volumen es alentador, pero sostener el valor de lo que se exporta sigue siendo el desafío pendiente.
FUENTE: Del Rey Analysts of Wine Markets con aportes de Redacción +P..
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