Los tintos, que representan el 75,2% del total, registraron una suba del 20,1%, mientras que los blancos, que tienen el 24,7% de participación, cayeron un 12,7%.
En cuanto al tipo de vino, las ventas de genéricos (70,6%) crecieron un 7,1% en el último año, las de varietales (26,3%) aumentaron un 19,9% y las de espumosos (2,5%) disminuyeron un 1,9%.
Tal como anticipamos en +p, la botella60,1% del total) se aleja de la tendencia general mostrando un incremento del 12,9%, el tetra brik (36,2%) creció 3,8%, la damajuana (2,9%) tuvo una suba del 11,3%, la lata (0,2%) aumentó 45,9% y el bag in box (0,3%) trepó 296,6%.
Se recupera el mercado
Resulta evidente que el indicador que difunde el INV se da en el marco de un consumo deprimido. Un informe reciente del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), de la Fundación Mediterránea, plantea que para este año se espera una recuperación del mercado interno, asociada a un mayor poder de compra por parte de la población, pero dependerá de que los precios no aumenten demasiado.
El documento añade que el mercado externo estaría complicado, por una caída sostenida en el consumo mundial de vinos, sumado a un dólar rezagado frente a la inflación, que resta competitividad a las bodegas argentinas. Y los datos de exportaciones de enero, del INV, parecen confirmar esto, con una caída del 10% en las ventas al exterior.