Los datos muestran que los adultos jóvenes consumen una mayor variedad de bebidas alcohólicas, probando más de cinco categorías diferentes en los últimos seis meses, frente a poco más de cuatro entre los Boomers. Además, casi el 50% de los Gen Z consumió su última bebida en bares, restaurantes o clubes, en contraste con solo un tercio del total de adultos.
La preferencia por bebidas espirituosas entre la Gen Z también destaca, lo que impulsa sectores específicos del mercado. Sin embargo, el informe desmiente la idea de que esta generación lidere la tendencia hacia un consumo más moderado. De hecho, los jóvenes son los que más afirman estar bebiendo más, aunque el 60% de ellos opta por periodos intermitentes sin alcohol, frente al 40% del resto de adultos.
Richard Halstead, director de operaciones de IWSR Consumer Insights, vincula este aumento al contexto económico: "La Generación Z ha alcanzado la mayoría de edad en medio de una crisis del costo de la vida, con precios elevados en bares y restaurantes, sus lugares preferidos para socializar".
Sin embargo, a medida que más jóvenes ingresan al mercado laboral y aumentan sus ingresos disponibles, el consumo de alcohol podría seguir creciendo, replicando patrones observados en los Millennials. Esto sugiere un potencial repunte en el gasto en ocio y hostelería, sectores clave para muchas economías.
El informe concluye que la reciente moderación en el consumo responde a factores cíclicos, como la inflación, más que a cambios estructurales. Con una mejora en las condiciones económicas, la industria de bebidas alcohólicas podría beneficiarse de un aumento sostenido en el gasto de la Gen Z, consolidándola como un motor relevante para el mercado global.