El impacto estratégico
La reconfiguración del tablero agroindustrial respondió de forma directa a la culminación de la integración operativa entre ambas firmas, proceso que cerró formalmente entre enero y febrero de este año. A partir de ese hito, las registraciones de exportación que correspondían a Viterra quedaron bajo la marca Bunge. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la suma de ambas razones sociales alcanzó un total de 11,8 millones de toneladas declaradas.
Aunque este volumen consolidado resultó un 14% inferior al que obtuvieron ambas empresas por separado el año previo, su peso relativo en el mercado creció. La participación de la firma sobre el total de las DJVE ascendió al 22%, lo cual marcó un incremento de un punto porcentual respecto al ejercicio anterior. Es fundamental señalar que estos indicadores se basan estrictamente en las ventas declaradas y no contemplan las terminales portuarias específicas de embarque.
La estructura de exportación
El complejo maíz ratificó su primacía como el motor de los despachos agroindustriales del país. Con un registro de 23 millones de toneladas, el cereal concentró el 44% de todas las declaraciones del semestre y superó a la soja por primera vez en cinco años. En este rubro específico, Cargill retuvo la cima con 4,8 millones de toneladas, escoltada por COFCO con 3,8 millones y ADM Agro con 3,6 millones de toneladas.
El complejo soja enfrentó una realidad distinta, con un volumen de 13,7 millones de toneladas. Esta cifra implicó una caída del 56% frente al ciclo anterior y se ubicó un 30% por debajo de la media histórica reciente. La composición de estas ventas mostró que los subproductos explicaron el 76% del total, mientras que el aceite aportó el 16% y el poroto apenas el 8%. En este segmento, Bunge lideró con 4,5 millones de toneladas, seguida por Cargill con 1,8 millones y Molinos Agro con 1,5 millones.
Por el contrario, otros cultivos mostraron un dinamismo notable. El complejo trigo llegó a 9,4 millones de toneladas, lo cual significó un salto del 71% anual. Bunge, Cargill y LDC conformaron el podio de este grano. El complejo girasol también destacó con 3,33 millones de toneladas, volumen que igualó lo exportado en todo el año 2025. Aquí, las firmas Bunge, AGD y Unión Agrícola de Avellaneda se repartieron los primeros lugares.
El cierre del periodo semestral incluyó los aportes de la cebada con 2,24 millones de toneladas y el sorgo con 630.000 toneladas. Estos números confirmaron la vigencia del sector agroexportador como el pilar fundamental del comercio internacional de Argentina. La consolidación de Bunge tras absorber a Viterra estableció un nuevo estándar de escala operativa que definirá la competencia en los próximos ciclos comerciales.
FUENTE: Argenports, BCR con aportes de Redacción +P