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El campo, ante su encrucijada: retenciones, logística y la competencia con Brasil

El campo aporta el 60% de las divisas nacionales, pero ¿podrá Argentina revertir el estancamiento productivo frente al avance arrollador de Brasil?

El Informe Económico Mensual de junio 2026, elaborado por el IAE Business School, destaca la centralidad del campo como motor de la economía nacional. En este análisis, el profesor Eduardo Fracchia sostiene que el sector agropecuario y la agroindustria constituyen el pilar fundamental para la generación de dólares, representando actualmente el 60% de las exportaciones totales del país. A pesar de la creciente atención sobre sectores como la minería y la energía con Vaca Muerta, la escala y el arraigo productivo del agro lo mantienen como un actor insustituible para la estabilidad financiera.

La comparación con los vecinos regionales evidencia un deterioro relativo de la competitividad argentina. Fracchia advierte sobre la disparidad en la producción de soja. Mientras Brasil proyecta una cosecha de 186 millones de toneladas para el ciclo 2026-27, Argentina mantiene sus registros en torno a los 50 millones de toneladas. Esta diferencia responde a que Brasil aumentó su producción en 90 millones de toneladas desde 2015 mediante el uso de genética avanzada y semillas certificadas que respetan la propiedad intelectual. Por el contrario, Argentina sufrió la pérdida de 3 millones de hectáreas de superficie sembrada en esa misma década.

En el mercado de subproductos, la situación es igualmente crítica. Brasil representaba hace diez años el 76% de la exportación argentina de harina de soja, pero esa cifra trepó hoy al 90%, amenazando el liderazgo histórico nacional. Respecto al maíz, la distancia es sideral: frente a los 400 millones de toneladas de Estados Unidos y los 140 millones de Brasil, Argentina apenas alcanza los 55 millones de toneladas.

Logística e infraestructura: el cuello de botella

El traslado de la cosecha enfrenta obstáculos severos por la falta de inversión pública. Actualmente, el 80% del transporte de granos depende de camiones, un sistema costoso que vuelve antieconómica la actividad en zonas alejadas de los puertos.

La dependencia del 80% en el transporte por camión encarece el flete y resta competitividad.

La dependencia del 80% en el transporte por camión encarece el flete y resta competitividad.

El profesor Fracchia identifica la necesidad urgente de potenciar el ferrocarril y la hidrovía para reducir costos logísticos. Además, el deterioro de las rutas nacionales por falta de mantenimiento eleva el precio del flete y del gasoil, comprimiendo los ya ajustados márgenes de rentabilidad del productor.

El peso de las retenciones y las proyecciones a 2036

La carga tributaria, específicamente los derechos de exportación o retenciones, configura la restricción más pesada para el crecimiento. Estos gravámenes desalientan la inversión tecnológica y fuerzan una modalidad de producción defensiva. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario citados en el informe, la eliminación de estas alícuotas transformaría el escenario productivo.

Sin retenciones, la producción total de granos escalaría de los 165 millones previstos a los 183 millones de toneladas para el año 2036, elevando el valor de las exportaciones hasta los 50.000 millones de dólares.

Para asegurar la productividad futura, el agro requiere duplicar el uso de fertilizantes hasta las 10 millones de toneladas anuales para reponer nutrientes del suelo. Asimismo, urge recuperar áreas de siembra directa y controlar la erosión. El futuro del sector, según Fracchia, reside en la consistencia macroeconómica que permita eliminar trabas impositivas y fomentar la inversión en tecnología.

FUENTE: IAE con aportes de Redacción +P

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