La disertación estará a cargo del ingeniero forestal Adolfo Moretti y forma parte de la iniciativa Arboretum, orientada a difundir el conocimiento de las especies leñosas arbóreas nativas presentes tanto en los espacios naturales como en los sectores urbanos de la región.
La propuesta parte de una idea sencilla: mirar los árboles más allá de su presencia cotidiana. Cada especie forma parte de una trama en la que se relacionan el suelo, el agua, la fauna, el clima y las actividades humanas.
Árboles que sostienen la biodiversidad
Durante el encuentro se abordará especialmente el papel de las especies autóctonas de Argentina y Chile en la conservación de la biodiversidad. Los árboles nativos generan hábitats y fuentes de alimento para numerosas especies, contribuyen a proteger los suelos frente a procesos erosivos y cumplen funciones vinculadas con la regulación y el almacenamiento del agua.
Pero el valor de los bosques no se limita a sus funciones ecológicas. Las especies nativas también están relacionadas con la historia y la identidad de los territorios. Sus paisajes forman parte de conocimientos, prácticas y vínculos construidos por las comunidades a lo largo de generaciones.
Saber qué árboles forman parte de un bosque, una plaza o una calle permite reconocer los cambios que atraviesan esos ambientes y comprender la importancia de conservar aquellos ejemplares propios de cada región.
El desafío de las especies introducidas
Uno de los ejes de la actividad estará relacionado con la presencia de especies introducidas, que fueron incorporadas al paisaje por diferentes motivos. Algunas, sin embargo, pueden expandirse fuera de los sitios donde fueron implantadas y adquirir un comportamiento invasor.
Cuando esto ocurre, pueden competir con las especies nativas por espacio, agua y nutrientes, modificando progresivamente la composición y el funcionamiento de los ecosistemas, incluso generan mayor riesgo de propagación de incendios.
Una mirada que empieza por reconocer
La iniciativa Arboretum busca justamente acercar ese conocimiento a la comunidad. La identificación de las especies arbóreas permite que habitantes, estudiantes, docentes y visitantes puedan reconocer el patrimonio vegetal que los rodea y comprender que los árboles son parte de un sistema mucho más amplio.
La actividad está dirigida a estudiantes y docentes, guías de turismo, educadores y público en general.
Reconocer un árbol, saber de dónde proviene y comprender qué función cumple dentro del ecosistema puede transformar la manera de observar una plaza, una calle, un bosque o una montaña. En la Patagonia, aprender a identificar sus árboles es también una forma de conocer, valorar y cuidar el territorio.
FUENTE: Universidad Nacional del Comahue