Esta técnica que ya lleva años en el mercado, emerge nuevamente con fuerza como una alternativa para compensar los daños que puede generar las altas temperaturas y los efectos de la radiación sobre la dermis del fruto.
Los beneficios de esta tecnología son variados y transversales según cada especie y zona:
- Golpe de sol 50%. Este porcentaje menor daño en Manzanas.
- Granizo, insectos, pájaros hasta 100% menos daño en cualquier frutal.
- Reduce la velocidad del viento hasta 30 % promedio.
- Transpiración: reducción de 12% malla blanca y 34 % malla negra.
- Disminuye demanda de riego 20% promedio.
- Control de vigor de árboles adultos manteniendo una canopia bien formada y disminuyendo labores en poda.
- Mayor cantidad y mejor calidad de yemas florales al disminuir estrés térmico y radiación en postcosecha de Arándanos y Cerezas.
Fuente: Good Fruit Grower