La grafica refleja como, a partir de agosto, los precios se aceleran fuertemente y luego muestran una sensible baja, que es el momento en que ingresa la manzana de la nueva cosecha, a partir de febrero. Esta curva, con mayor o menor intensidad, es la que viene mostrando el mercado interno local históricamente.
Pese a contar con estadística en la que se detecta la existencia de un potencial crecimiento de la demanda en las góndolas locales, la actividad -por distintas causas- no ha podido lograr incrementar la oferta de manzanas en un mercado cautivo, que hoy presenta altos niveles de rentabilidad. El informe oficial del INDEC mostró que valores de distintas especies de frutas en julio pudieron ganarle a la inflación.
El gráfico adjunto muestra claramente que la naranja fue la fruta que más perdió posiciones durante julio, también en este caso producto de la estacionalidad que presenta. En el otro extremo se encuentra la banana, con subas superiores al 12%, más que duplicando el IPC del mes pasado.
Distintas consultas a operadores del mercado anticipan que el valor de la manzana a partir de este mes comenzará a crecer con más fuerza. Pero mucho dependerá de la evolución que muestre la demanda, que puede ser afectada por la crisis económica que se profundizó en estos últimos días.