Una herramienta para la cosecha
En el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, la llegada del verano marca el comienzo de una etapa clave para la actividad frutícola. La recolección de peras y, posteriormente, de distintas variedades de manzanas, requiere incorporar trabajadores durante períodos determinados, con una demanda que varía según la producción, las variedades y el calendario de cada establecimiento.
En ese contexto, la compatibilidad entre el empleo registrado y determinadas prestaciones sociales busca reducir las barreras que pueden desalentar la aceptación de un trabajo temporario.
Para los trabajadores, representa la posibilidad de incorporarse formalmente a la cosecha y percibir un salario sin perder automáticamente los beneficios contemplados por la normativa. Para los productores, constituye una herramienta para facilitar la contratación de mano de obra en momentos de mayor actividad.
El régimen también contempla garantías para las asignaciones familiares de los trabajadores comprendidos, que no deben resultar inferiores al equivalente al 100% del valor de la Asignación Universal por Hijo, bajo las condiciones establecidas por la normativa vigente.
La compatibilidad, sin embargo, no alcanza de manera automática a todos los planes sociales. Su aplicación depende de las prestaciones incluidas y de los requisitos previstos en las disposiciones reglamentarias.
El reclamo de los trabajadores rurales
La continuidad del mecanismo había sido reclamada por la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), que advirtió sobre las consecuencias que podía tener la interrupción del régimen para quienes dependen de empleos estacionales.
El secretario general del gremio, José Voytenco, sostuvo que la prórroga representa un avance para los trabajadores, sus familias y las actividades productivas que necesitan incorporar personal durante las campañas agrícolas. No obstante, desde el sindicato plantearon la necesidad de avanzar hacia una solución permanente que no dependa de renovaciones periódicas.
El régimen fue creado en 2021 y prorrogado en distintas oportunidades. En los fundamentos del nuevo decreto, el Poder Ejecutivo señaló que la herramienta contribuyó a la inclusión laboral, al mejoramiento de los ingresos y a las condiciones de vida de los trabajadores rurales y sus familias.
Entre la formalización y la continuidad laboral
Si una chacra del Alto Valle contrata a un cosechador para la temporada, el empleador debe formalizar el vínculo laboral. El trabajador, por su parte, deberá consultar ante ANSES o el organismo que administra su prestación, cómo se aplica la compatibilidad a su situación particular.
Para consultas sobre la registración rural, también se puede recurrir al RENATRE mediante su sitio oficial.
La prórroga ofrece previsibilidad para la campaña que se aproxima, aunque mantiene abierto el debate sobre la necesidad de establecer reglas duraderas para trabajadores y empleadores.
Con la cosecha de frutas cada vez más cerca, la continuidad del régimen busca facilitar la incorporación de mano de obra formal en uno de los períodos decisivos del calendario productivo del Alto Valle.
FUENTE: Gobierno Nacional