Daño generalizado: Las chacras del Alto Valle Oeste sufrieron el impacto de una intensa tormenta de granizo fuera de calendario.
Un fenómeno que rompió los registros
Para Hernández, lo ocurrido escapa a lo habitual. “No es un suceso normal”, resumió el dirigente en contacto con +P.
La lectura coincide con la de especialistas del INTA consultados por LU16 Radio Río Negro, que ubicaron el evento en Senillosa, Plottier, Neuquén, Centenario, Villa Manzano y Cipolletti, y señalaron que no hay registros recientes de caídas de granizo de esta intensidad durante septiembre.
Fenómeno atípico: Productores y técnicos del INTA advierten que no existen registros recientes de una granizada de esta magnitud en pleno mes de septiembre.
El punto más golpeado quedó sobre la ruta 22
Dentro del mapa del daño, Hernández identificó un sector como el más castigado: “lo peor fue en ruta 22, a la altura de la Isla Jordán, para el lado del río”.
La dimensión real de las pérdidas todavía no está cerrada. La Federación ya hizo llegar a las cámaras de productores las planillas para las declaraciones juradas, y será ese trámite el que permita cuantificar el impacto. “Ahí se verá el relevamiento”, explicó Hernández.
Frutales en riesgo: El temporal sorprendió a los frutales en plena floración y con algunas variedades de pera ya cuajadas.
La flor, el blanco más vulnerable
El efecto sobre cada especie depende del estado en que la tormenta encontró a las plantas. En manzana, que está en plena flor, el daño recién podrá evaluarse en un par de días. En pera, en cambio, ya había variedades cuajadas.
Donde la marca ya es visible es en los carozos. En ciruela y pelón, Hernández señaló que se ve “el golpecito o la marca”, que deja la piedra sobre la fruta.
Zona crítica: El sector ubicado sobre la Ruta 22, a la altura de la Isla Jordán hacia el río, fue uno de los más castigados por la piedra.
Los técnicos del INTA explicaron a LU16 que las tormentas tempranas pegan directamente sobre la floración: provocan la caída de pétalos y la rotura del cáliz. A eso se suma el exceso de lluvia, que lava el polen de las flores, complica el trabajo de las abejas y compromete la polinización.
La buena noticia, dentro del cuadro, es que el calendario todavía juega a favor. De acuerdo con los técnicos del INTA, los estados fenológicos actuales de las frutas de pepita y carozo permiten corregir parte del daño durante las tareas de raleo. La planilla de cada productor dirá, en los próximos días, cuánto de esa corrección alcanza.