Heladas y lluvias de primavera: cómo fue la floración y el cuaje en los frutales del valle

La helada del 5 y 6 de septiembre fue la más severa de la temporada, hasta el momento. Las lluvias de octubre condicionaron la polinización de manzanos y el tamaño de las peras.

Manzana RedDelicious, fruto cuajado 15 octubre 2026.

El efecto ambiental y socio productivo de la variabilidad climática es clave en el desarrollo productivo. Los cultivos responden fisiológicamente a los factores meteorológicos. Los más relevantes en nuestra zona son la temperatura, la radiación solar, los vientos y las lluvias

Si bien la región productiva de los valles irrigados de Patagonia norte se caracteriza climáticamente por valores medios históricos, cada temporada productiva se enfrenta a un escenario agrometeorológico distinto. Los riesgos agropecuarios en la fruticultura intensiva dependen de las amenazas climáticas, la sensibilidad o adaptabilidad de las especies y variedades cultivadas y la tecnología presente para atenuar o mitigar los efectos negativos sobre la producción.

Almendros Guara, inicio de floración 31 agosto 2026.

Floración y cuaje

El ciclo de desarrollo de los frutales caducifolios atraviesa diferentes etapas reguladas principalmente por la temperatura del aire. Se puede considerar el reposo invernal o endodormancia como primera fase, seguida por la ecodormancia en donde la temperatura regula el desarrollo fenológico. Esta última se considera finalizada con el momento de plena floración.

En la Norpatagonia se cultivan principalmente frutales de carozo, frutos secos y frutales de pepita. Cada especie y variedad cultivada tiene requerimientos térmicos específicos para culminar el reposo invernal y para su posterior desarrollo fenológico hasta florecer y dar inicio al crecimiento de los frutos luego del cuaje.

Los requerimientos de frío fueron satisfactorios hacia fines de julio para todos los frutales. Periodos húmedos y frescos durante el mes de agosto ralentizaron el desarrollo fenológico de algunas variedades de ciruelos tempranos en 3 o 4 días respecto a la media. Peras, manzanas, almendros y cerezos coincidieron con las fechas medias de floración para la zona.

Cerezo variedad Sweethearth, ramillete expuesto 15 septiembre 2026.

El ambiente durante la floración de los frutales es primordial para que ocurran con éxito una serie de procesos en muy corto tiempo. Las flores tienen un periodo medio de 5 días de receptividad del estigma y hasta 8 días de viabilidad en sus óvulos. En este mismo periodo debe ocurrir la polinización (anemófila, entomófila) y fecundación a través del crecimiento del tubo polínico. Se observo en términos generales una floración homogénea y extensa. En la primera semana de septiembre los ciruelos, nectarines y almendros se encontraban en plena floración y en algunas variedades frutos cuajados. Las temperaturas durante este período fueron frías y acompañadas de fuertes heladas.

Las lluvias desde el invierno han excedido los valores normales para la región. Esta característica aminoró la ocurrencia de heladas durante el mes de agosto y septiembre.

Ciruelos, plena floración 2 septiembre 2026.

El periodo de heladas más importante ocurrió entre el 5 y 13 de septiembre, poniendo en riesgo principalmente a las especies y variedades de mayor sensibilidad y desarrollo fenológico como ciruelos, nectarines, duraznos, almendros y cerezos. La helada del 5 y 6 de septiembre tuvo una durabilidad de 10 horas por debajo de 0°C y 9 horas por debajo de la temperatura crítica de daño de -3°C, considerándose hasta la fecha como el evento de mayor relevancia.

Las temperaturas medias desde el 18 al 29 de septiembre estuvieron dentro del rango óptimo para el buen desarrollo floral, división celular pre antesis, fecundación y cuaje para cerezos y frutales de pepita.

Manzana Red Delicious, inicio de floración 29 septiembre 2026.

Diferentes variedades de manzana estaban en plena floración durante el periodo de lluvias ocurridas entre el 30 de septiembre y el 13 de octubre. Si bien se observó en la mayoría de las variedades una buena densidad de floración, esta situación climática restringe la actividad de las abejas y en consecuencia la polinización efectiva y el cuaje.

Crecimiento de fruto

La fase de división celular post floración es uno de los procesos determinantes del tamaño potencial de los frutos. En peras de cosecha temprana y en cerezos es de gran importancia al determinar la calidad comercial del fruto. Esta fase es termodependiente y dura entre 30 y 40 días después de plena floración (ddpf). La temperatura media óptima en esta fase es de 14° a 18°C. Sin embargo, en los primeros 15 ddpf ocurren las tasas máximas de división celular y luego tanto la temperatura como la competencia por fotoasimilados determinan el tamaño potencial del fruto. Para cerezos las temperaturas post floración han sido favorables. En el mes de octubre los periodos lluviosos provocaron descensos térmicos que no favorecen las tasas de división celular, principalmente para la variedad de pera, Williams.

Nectarines, plena floración 2 de septiembre.

Las prácticas de raleo que acompañan esta fase de crecimiento de los frutos deben analizarse para cada variedad en función de la carga existente y las ventanas ambientales adecuadas para las aplicaciones a campo.

Para los últimos días de octubre los pronósticos indican buen tiempo con periodos diurnos cálidos. Estas condiciones son propicias para el desarrollo y crecimiento de los frutos.