En el segmento de frutas, el limón y la mandarina fueron las dos especies por las que el productor percibió un menor valor respecto a los precios finales logrados en góndola, seguidos por las manzanas y peras de la región.
En el mes de septiembre, por los 24 agroalimentos que componen la canasta IPOD, el consumidor pagó 3,4 veces más de lo que recibió el productor en la tranquera del campo. Esto quiere decir que por cada peso ($ 1) que recibió el productor (origen), el consumidor pagó un promedio sobre los 24 productos bajo análisis, de 3,4 pesos en góndola (destino).
El informe de la CAME remarca que, en promedio, la participación del productor explicó el 24,7% de los precios que pagó el consumidor final, un 20,1% menos con respecto al mes anterior. Durante este mes, se observaron descensos significativos en los precios de varios productos que componen la canasta IPOD, lo que explica la notable caída en la participación del productor. Este fenómeno se debe en gran parte a la recuperación de los niveles de producción y a las altas temperaturas, que han provocado un aumento en la disponibilidad de productos frutihortícolas, lo que a su vez ha llevado a una reducción en sus precios, a pesar de que la demanda sigue siendo baja. Además, el hecho de que algunos productos estén en temporada favorece su abundancia en el mercado.
En otro de sus párrafos el estudio detalla que los cítricos escaparon de esta tendencia general debido a que la producción de Entre Ríos ha sido impactada por un fuerte invierno, que impidió la adecuada recuperación y floración de las plantas. A esto se sumaron las recientes granizadas, que redujeron la cosecha (cola de zafra) entre un 50% y un 70%. Aunque la escasez ha generado un leve aumento en los precios, este repunte ha sido insuficiente para compensar los daños. La combinación de condiciones climáticas adversas y precios bajos ha intensificado la crisis en el sector citrícola, que ya venía enfrentando serias dificultades.
Los productores de pollo tuvieron la mayor participación en el precio de góndola, aportando el 49% sobre el precio de venta final. En el otro extremo, encontramos a los productores de limón, quienes sólo participaron con el 6,9% del precio de góndola.
Fuente: CAME.