"Como si fuera tu hija": María José Figueroa, una ternera y un futuro vinculado al campo

La joven neuquina se anotó en el Concurso Tromen. La experiencia la llevó a replantearse qué quiere hacer después del secundario.

Media hora, a veces una hora. Todos los días. Ese fue el tiempo que María José Figueroa le dedicó a su ternera durante los meses en que la preparó para la pista. Tiene 16 años, vive en Plottier y va a una escuela técnica, pero no agropecuaria: estudia electromecánica. Sin embargo, después de pasar por el Concurso Tromen, lo que hoy analiza es dedicarse a la ganadería.

El Tromen es una iniciativa de la Sociedad Rural del Neuquén que ya lleva tres ediciones. La propuesta es concreta: cada participante trabaja durante seis meses con un animal —propio o gestionado a través del programa— y lo presenta en la Expo Bovinos que la entidad organiza en su predio de Junín de los Andes, donde se evalúa el resultado del proceso. La convocatoria incluye también a colaboradores que aportan una ternera, una cordera u otro tipo de ayuda para que más chicos puedan sumarse. El eje está puesto en el manejo responsable de los animales y en el arraigo rural.

Un concurso que llegó por las redes y se volvió proyecto familiar

La primera noticia del certamen le llegó por el teléfono. “Lo vi primero en las redes y después le pregunté a mi papá si podía anotarme. Y me dijo que sí. Así que fue como un trabajo en conjunto entre él y yo, y con mi familia”, cuenta.

El campo no le era ajeno. “Mi familia está muy involucrada en el campo. Mis papás crían caballos y yo estoy ahí también, con mi tía, ayudando”, explica. En su casa hay vacas, pero para consumo propio. Lo que el concurso le abrió fue otra mirada sobre la ganadería: la de la cabaña y la exposición.

El Concurso Tromen tiene como objetivo que los jóvenes asuman la cría como un compromiso y no como una tarea más. Foto: Gentileza.

Amansar antes que exhibir

Cuando la ternera llegó, el primer paso no tuvo nada que ver con la pista. “Lo primero que hice fue conocerla, amansarla de a poco. Ya venía mansa, pero había que sacarle las cosquillas de las patas”, relata.

Después vino la alimentación, un aprendizaje que hizo acompañada. “Gracias a Eugenia y Joaquín íbamos aprendiendo sobre la alimentación. De ahí yo la iba alimentando, y después la dejaba a pasto también”, detalla.

¿Fue mucho? “Fue ir todos los días hasta allá y estar media hora, a veces una hora, con ella. Fue demandante, pero lo disfruté”, resume.

Ganar con humildad

El trabajo tuvo premio. Y María José lo analiza con una honestidad poco habitual: “Para mí (al momento de pasar frente al jurado), estaba mal parada, así que no sé si contó eso o no”. Ella apuesta a otros factores. “Creo que capaz el pelaje, capaz cuando la iba caminando para que la viera el jurado. Y capaz también la docilidad durante la espera”, enumera.

No es un detalle menor. La docilidad de un animal en pista, rodeado de público y de otros competidores, es el resultado directo de esas horas diarias de amanse que nadie ve.

La participación en el concurso llevó a María José a preguntarse por su futuro profesional/laboral al finalizar el secundario. Foto: Gentileza.

La responsabilidad de criar un animal

Lo que más le dejó la experiencia no fue la cinta. “Aprender que hay vacas que se exponen, que se preparan para Palermo o para estas exposiciones, me hizo entender que a veces había que tomar otra responsabilidad y había que hacerse cargo, como si fuera tu hija”, reflexiona.

Esa frase condensa el objetivo que persigue el Tromen: que los jóvenes asuman la cría como un compromiso y no como una tarea más.

Un futuro que se replantea

Cuando se le pregunta si va a seguir vinculada al campo, la respuesta llega sin dudar: “Sí, sí, sí”. ¿En qué actividad? “Capaz en esta. La estoy replanteando, así que capaz que me dedico a la cabaña”.

Tres años después de su lanzamiento, el concurso de la Sociedad Rural del Neuquén tiene en María José un ejemplo de lo que busca: una chica que llegó por un posteo en las redes y hoy piensa su futuro con los pies en el campo.