El paso de arrendatarios a propietarios no fue inmediato. Recién en 1894 se otorgó la primera escritura de la Estancia Cóndor, un hito que marcó el afincamiento definitivo del asentamiento en esas tierras australes.
Con el correr de las décadas, el campo sumó superficie: a las 200.000 hectáreas originales se incorporaron 20.000 hectáreas correspondientes a la estancia Monte Aymond, hasta alcanzar las 220.000 hectáreas que conserva en la actualidad, convirtiéndose así en el establecimiento ganadero de mayor tamaño de toda la provincia de Santa Cruz.
Majada Corriedale, dueñas de las 220.000 hectáreas del campo santacruceño.
Un gigante ganadero en el confín patagónico
La Estancia Cóndor se ubica a 72 kilómetros de Río Gallegos, en cercanías de Cabo Vírgenes. Su extensión abarca aproximadamente 80 kilómetros de frontera con Chile y 32 kilómetros de costa sobre el océano Atlántico. Para dimensionar semejante magnitud, basta una comparación: el campo equivale a diez veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires.
La historia del establecimiento no estuvo exenta de tensiones geopolíticas. Durante el conflicto por las Islas Malvinas en 1982, el Ejército argentino ocupó la Estancia Cóndor debido a sospechas de colaboracionismo con el enemigo británico, un episodio que quedó marcado en la memoria de quienes trabajaban y vivían en el campo en aquellos años.
Costa atlántica cerca de Cabo Vírgenes, límite natural del campo fundado en 1885.
La era Benetton
Desde 1995, la Estancia Cóndor es administrada por la Compañía de Tierras Sud Argentino, integrante del holding Edizione, de la familia italiana Benetton. Al frente de la gestión se encuentra Marcelino Díaz, quien administra el campo desde hace 30 años.
Bajo su conducción, y con el trabajo del responsable de cabaña Antonio Linares junto a su hijo Martín en tareas de inseminación y clasificación, el establecimiento se consolidó como productor de la majada Corriedale más grande del país. En 2023, la estancia alcanzó las 111.645 cabezas ovinas y una producción de lana que superó los 410.000 kilos, con un total de 80.000 animales de esquila.
El campo cuenta además con un laboratorio de inseminación propio, el primero habilitado por el Senasa en la provincia de Santa Cruz. La producción lanera obtiene hoy doble certificación: la orgánica y la RWS (Responsible Wool Standard), que garantiza el bienestar animal y la aplicación de buenas prácticas productivas.
Luciano Benetton, creador del coloso textil y dueño de miles dde hectaáreas en la Patagonia.
Reuters
Un legado que continúa
Casi 140 años después de aquella sociedad fundada por diez malvinenses, la Estancia Cóndor sigue siendo un símbolo de la ganadería ovina patagónica. Entre el ripio, el viento y la costa atlántica, el establecimiento combina tradición e innovación productiva, y se mantiene como referencia obligada para entender la historia rural del sur argentino.
FUENTE: Informe de Organización Internacional Agropecuaria, reportes periodísticos y aportes de Redacción +P