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Forraje contra la nieve: Salió la asistencia para crianceros aislados de Neuquén

El gobierno recomendó a los productores recurrir a los técnicos territoriales. Muchos animales llegaron al invierno debilitados por la sequía.

Los videos empezaron a circular antes que cualquier comunicado oficial: productores hundidos hasta las rodillas, abriendo picadas a pala para que sus animales llegaran hasta un poco de pasto, arrastrando fardos sobre la nieve porque los caminos estaban imposibles. El temporal que golpeó a distintos sectores de Neuquén en las últimas semanas dejó una imagen que se viralizó en redes sociales y que puso en primer plano una escena que, en el campo, se repite cada invierno con distinta intensidad: la de familias crianceras peleando contra el clima para que su hacienda no muera de hambre bajo la nieve.

Ante esta situación, la Secretaría de Producción e Industria, a cargo de Diego García Rambeaud, confirmó que ya salieron los primeros envíos de forraje con destino a Chos Malal y Loncopué, y que también se está trabajando en Quilca y Lago Lolog, además de otras zonas de la precordillera y el centro provincial —Aluminé y Los Catutos, entre ellas— donde la nieve dificulta el acceso.

"Estamos con los primeros envíos de forraje que salieron hoy", confirmó el funcionario en las últimas horas, y describió un operativo que se tuvo que armar sobre la marcha: directores regionales, agencias y técnicos territoriales relevando pedidos, cruzando esa información con organizaciones de productores y con las comunidades que administran fondos rotatorios para la compra de alimento. La lógica, explicó, no es solo tener forraje disponible, sino además garantizar que llegue: "Además de la disponibilidad es la llegada, quizás a lugares más complicados."

Esa dificultad de acceso también la remarcó en diálogo con LU5 (Al final de todo): "Cuando la circulación por las rutas troncales se dificulta, llegar a los caminos secundarios, terciarios y finalmente a los propios campos se vuelve todavía más complejo, especialmente para los camiones que transportan forraje."

La hacienda que llegó debilitada al temporal

El dato que atraviesa todo el operativo es que esta nevada no encontró a los animales en su mejor momento. Neuquén viene de una emergencia por sequía —vigente desde el 1° de julio y prorrogada hasta fin de año— que ya había deteriorado el estado corporal de la hacienda antes de que llegara el frío.

"Cuando se da un evento así, muy puntual, como una nevada tan fuerte, lógicamente la hacienda quizás no está en el mejor estado que debería estar para afrontar el invierno", señaló García Rambeaud. La combinación de animales debilitados y varios días de campos tapados de nieve es, según el funcionario, la fórmula que puede derivar en muertes.

Loncopué, entre las zonas más urgentes

Entre los puntos calientes del relevamiento aparece Loncopué, donde en los últimos días se multiplicaron los pedidos de auxilio desde parajes rurales que quedaron incomunicados por la acumulación de nieve. Desde la Provincia insisten en que la vía formal para pedir ayuda es a través de los técnicos territoriales: "Hacemos hincapié en que esa comunicación también sea a través de nuestros técnicos para recibir de primera mano la información y nosotros poder procesarla."

García Rambeaud puso en valor una herramienta que, según dijo, ya evitó pérdidas: el Programa de Refugo, que compensa económicamente a productores que retiran del campo animales viejos o improductivos antes de que llegue el invierno, liberando así comida para el resto del rodeo. "Posibilitó sacar animales que en este temporal también hubiesen muerto, pero no murieron porque se fueron antes", resumió.

Los números detrás del operativo

Antes de esta nevada puntual, la Provincia ya venía sosteniendo un esquema de asistencia a través de Fondos Rotatorios: en lo que va del año trabajó con 700 familias rurales agrupadas en 24 entidades, con una inversión superior a los 70 millones de pesos, que permitió distribuir 1.800 fardos de alfalfa, 900 bolsas de maíz y 4.350 bolsas de pellet. Dieciséis de esas organizaciones están en Alto Neuquén y El Pehuén, dos de las zonas más expuestas a las nevadas. Ahora se prepara una nueva etapa, con un refondeo de 400 millones de pesos que ampliaría el alcance a unas 1.400 familias en 70 organizaciones.

A eso se suma la asistencia a productores que no están nucleados en ninguna organización: sobre un universo de más de 3.000 productores en la provincia, hasta el momento se registraron cerca de 40 pedidos puntuales de ayuda individual, cada uno evaluado en el territorio.

FUENTE: Redacción +P

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