Miguel López fue electo al frente de la Comisión de Huellas de Arreo en una jornada histórica.
En Chos Malal, crianceros renovaron autoridades de la Comisión de Huellas de Arreo y debatieron normativas para la trashumancia en Neuquén.
Se registró a comienzos de semana una de las actividades más representativas y convocantes del campo neuquino, al congregarse en Chos Malal buena parte de los ganaderos trashumantes, que tuvieron una jornada de trabajo en comisiones, y al mismo tiempo, acudieron a las urnas para renovar los integrantes de la Comisión de Huellas de Arreo (CHA), creada por Ley Provincial Nº 3016. Miguel López, un criancero de Butalón Sur, con 43 votos, resultó electo de ese organismo. Lo acompañará Gloria Mercado, de Tricao Malal, que logró 24 votos. En ese organismo se debaten las condiciones de trabajo y la seguridad de los crianceros, y se llevan al gobierno los proyectos y necesidades del sector.
Por su parte las comunidades mapuches, a través del Consejo Zonal Pikunche, designaron como representantes ante la CHA a Adolfo Dinamarca y a Segundo Calpán.
Votaron 72 personas, y se conformaron 12 mesas de trabajo. Allí surgieron tres temas prioritarios: Se presentó un detalle de las obras necesarias, se demandó una reglamentación de la Ley para que se estipulen algunas normas de convivencia, y se solicitó que, a futuro, sean convocadas a las reuniones las autoridades policiales, con quienes necesitan acordar pautas de trabajo para el momento en que se debe cruzar una ruta o pernoctar al costado de un camino.
El último relevamiento indica que existe una red de 3.800 kilómetros de huelas, que cada año se transitan con los animales en búsqueda de los pastizales más frescos y tiernos que hay en los faldeos de las montañas cordilleranas durante el verano.
Sobre el cierre de la actividad, fueron tomando el micrófono los nuevos representantes, lo que fue registrado por Radio Chos Malal 102.1.
Calpán, en representación de las comunidades, manifestó que “ojalá podamos ser útiles para la gente que trabaja día a día”, y acotó que “nuestro objetivo aprovechar estos recursos que el Gobierno nos brinda, y estamos para ayudarlos y poder articular acciones concretas, y transmitir un mensaje claro al criancero para que esté más acompañado”.
López, por su parte, manifestó su agradecimiento por la confianza que le brindaron: “Quiero que se mantenga y la vamos a seguir fortaleciendo”. Y agregó: “ustedes saben que van a tener una persona que, aún con aciertos y errores, va a seguir aprendiendo y trabajando para que todos, tanto de la zona norte como de cualquier otro lugar, trabajemos de la misma manera: hombro con hombro con ustedes”.
Hasta el intendente de Andacollo, Manuel San Martín, hizo llegar sus felicitaciones a López tras su elección: “Felicitamos con orgullo al vecino Miguel López, de Butalón Sur, por asumir esta enorme responsabilidad en representación de los crianceros de la región. Ponemos a entera disposición el equipo municipal para trabajar de manera conjunta y seguir defendiendo nuestra identidad y cultura trashumante."
El encuentro fue coordinado por la Subsecretaría de Producción de la Provincia y contó con la presencia del delegado regional del Alto Neuquén, Néstor Fuentes; del subsecretario de Producción, Marcelo Zúñiga; y de la secretaria de Producción y Ambiente de Andacollo, Brenda Yampa.
Durante la jornada también se realizó un reconocimiento a los representantes salientes de la CHA con mandato cumplido, entre ellos Amaranto Rebolledo, de Tricao Malal, por su compromiso con la defensa de la trashumancia.
La actividad se concentró en el Patio Salesiano de Chos Malal y un tema que demandó varios minutos de exposiciones, fue el tiempo máximo de permanencia de cada productor, en un alojo, donde existe una construcción hecha por el gobierno, aguada y corrales. Ante algunos excesos, la mayoría consideró, para que todos puedan utilizar esas instalaciones en su paso a la veranada, que con 24 horas es suficiente, para que los animales se repongan con alimento y agua suficiente.
Los “alojos”, son refugios, o espacios cerrados y rústicos, para que las familias crianceras se resguarden del frío, cocinen, tomen mate y descansen de noche. Hay corrales seguros para encerrar temporalmente a los piños y también existen puntos de agua.
Por eso se mencionó la necesidad de que exista una reglamentación de la Ley y se llegó a plantear la necesidad de que exista un control de esos plazos por parte de la policía rural y que se contemplen sanciones económicas contra quienes no acaten esas decisiones comunitarias.
“Si alguien pasa más de 2 o 3 días, habría que ir a la policía”, dijo uno de los asistentes, mientras que otro advirtió que se necesita un serio compromiso con la limpieza de los alojos, y que es necesario que todo criancero se lleve al partir una bolsa con sus desperdicios.
Sobre este punto, se creyó conveniente que el Estado diseñe e imprima folletos a entregar a los crianceros cuando hacen sus trámites, para “concientizar”, sobre el correcto uso de las instalaciones.
Fue recurrente, además, la demanda de que se construyan más pasarelas o puentes sobre algunos arroyos y ríos, para que puedan pasar los arreos sin tener que hacer peligrosos vadeos.
Se mencionó además la necesidad de ampliar la red de alojos, corrales y sumar más cargaderos a los 18 que existen en la actualidad.
Desde las comunidades mapuches se hizo conocer otra demanda, y es que el gobierno analice la posibilidad de realizar “una recomposición”, en dinero como pago por el tránsito que hace un arreo, que suele pasar 2 o 3 días sobre territorio comunitario.
En cuanto a las medidas de seguridad, en el norte provincial preocupa que la traza de algunas rutas, como la Nacional N°40, atraviesen algunos callejones. Faltarían, en este caso, callejones ya contemplados y coordinados con la policía para evitar accidentes.
En esta nota