Arroyos desbordados y caminos intransitables impiden retirar la lana de los establecimientos rurales.
El agua esperada llegó a destiempo
Para Mardones, la lluvia era lo que el sector venía pidiendo. Lo que nadie quería era que llegara en este punto de la temporada. “Esto es lo que esperábamos, pero quizás no justo en este momento de la temporada, en esta fecha”, explicó.
La diferencia, dice, se mide en días de vida de las crías. “Si a los chivos la lluvia los agarra teniendo 10, 15 días, sobreviven y después ya no pasa nada. Pero la lluvia te agarra justo en plena parición, que ahí sí se complica. Y, bueno, ahí es donde está quedando el lamento de la gente”.
Por eso se aventura a plantear el panorama que se podrá palpar para este fin de año: “La posibilidad de que haya chivos este año es poca”, advirtió el presidente de la cooperativa jacobacina. Y marcó la diferencia con los corderos: “El cordero por ahí es un poco más curtido”, y tiene más chances de sobrevida en medio de los aguaceros.
Este dirigente explicó lo que pasa por estos días en el campo: “Por ahí a la chiva la esquilan y llueve a la noche, y el animal tiene el instinto de salvarse el primero y abandona a la cría”, describió Mardones. “Si llueve y ya el chivo tiene 10 o 15 días es distinto. Pero las personas que esquilaron están complicadas, porque la lluvia al animal lo agarra muy desprotegido”.
Con los animales mojados, la esquila directamente no se puede hacer. “Si la oveja está mojada por la lluvia, para poder esquilarla hay que esperar por lo menos un día”, señaló Mardones. Su pronóstico para lo que queda de la temporada es claro: “Ahora con las lluvias, la mayoría de las ovejas van a quedar sin esquilar. Y el clima va a seguir complicado, porque probablemente para este domingo y lunes tengamos fuertes lluvias nuevamente”.
Lluvias intensas en la Región Sur: el agua tan esperada llegó a destiempo y complica al campo rionegrino.
Las comparsas retroceden
Fabricio Castañeda, representante de la Cooperativa Calibui, coincide en que el calendario se desarmó. “Sí, la verdad que sí nos complica la lluvia, porque justo estamos en el mes de esquila, que es en todo el mes de octubre, y ahora se viene atrasando todo”, dijo. Y anticipó lo que viene: “Ya se acercan las pariciones, entonces seguramente va a haber algún productor que no pueda alcanzar a esquilar, porque ya se le viene encima la parición y van a tener que esperar”.
La lluvia también frenó a quienes esquilan según detalló este dirigente: “Algunas máquinas de esquila ya pararon, porque también se les complica a las comparsas tener que llegar a un lugar, esperar algunos días a que deje de llover y no saber si van a poder esquilar o no”, explicó Castañeda.
Pero, en la Región Sur, cada traslado también es complejo: “Además son distancias grandes, entonces si una comparsa se va, después para volver lleva tiempo”, agregó.
Después de cada lluvia, además, hay que esperar que la lana se seque, y eso depende del clima, porque “si se mojan, pero después sale el sol, en una mañana ya se secan. Pero el tema es que, si está nublado y sigue la humedad, tarda. Con el sol y el vientito, se secan rápido”, detalló el representante de Calibui.
Las heladas suman otra demora, porque “es muy común que caiga una helada, y con esta humedad, capaz que ya se pierde una mañana de esquila, porque recién a las 11 de la mañana se puede trabajar”.
El desborde de arroyos provocó el descarrilamiento del tren y cortes en la Ruta 23 cerca de Valcheta.
Caminos que no dejan salir la lana
Los que lograron esquilar tampoco la tienen fácil. El barro complica la salida de la producción. “Por ahí hay productores que ya esquilaron, pero para llevar la lana al pueblo tienen mucha dificultad para salir, o para que entre algún camión”, contó Castañeda.
El mismo problema enfrentan las comparsas cuando tienen que moverse entre campos. “Lo mismo pasa con las comparsas de esquila, porque suelen llevar mucho peso con las prensas que cargan”.