Las cajas retiradas fueron enviadas a un solo cliente ubicado en Carolina del Norte y están identificadas con los números de lote 13325 G1060 y 13325 G1096. Aunque la distribución fue limitada, el nivel de peligro que implica la posible exposición a Listeria monocytogenes ha llevado a las autoridades a activar todos los protocolos correspondientes. “Existe un riesgo razonable de que el uso o exposición a este producto provoque consecuencias graves para la salud o la muerte”, enfatizó la agencia en un comunicado oficial.
Hasta la fecha, no se han reportado casos confirmados de listeriosis asociados con el consumo de estos arándanos. Sin embargo, la ausencia de casos no minimiza la gravedad del asunto. Las autoridades sanitarias estadounidenses recalcaron que el retiro se realizó por estricta precaución, como parte de las políticas de seguridad alimentaria del país.
Intentos de la prensa por contactar a representantes de Alma Pak International LLC no recibieron respuesta, lo que ha generado mayor preocupación en algunos sectores, especialmente considerando que se trata de un producto certificado como orgánico y que habitualmente goza de alta confianza por parte del consumidor.
¿Qué es la listeriosis en arándanos?
La Listeria monocytogenes es una bacteria que puede encontrarse en alimentos contaminados y que causa una enfermedad conocida como listeriosis. Esta infección puede parecer una gripe leve en sus primeras etapas, con síntomas como fiebre, dolores musculares, náuseas, vómitos y diarrea. No obstante, cuando avanza, puede derivar en complicaciones graves, particularmente en poblaciones vulnerables.
Entre los síntomas severos se incluyen rigidez en el cuello, confusión mental, pérdida del equilibrio, convulsiones e incluso meningitis. La enfermedad puede ser especialmente peligrosa para adultos mayores de 65 años, personas inmunodeprimidas, mujeres embarazadas y recién nacidos.
Mary O’Riordan, profesora de microbiología e inmunología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Míchigan, explicó que una de las principales características de la Listeria es su capacidad de proliferar incluso a temperaturas de refrigeración. “Aunque puede contaminar muchos tipos de alimentos, los productos almacenados en frío durante periodos prolongados, como quesos blandos, embutidos o frutas envasadas, representan un entorno ideal para que esta bacteria se desarrolle”, advirtió.
El caso ha vuelto a poner en primer plano la importancia de los controles microbiológicos en la industria alimentaria, incluso entre empresas que ofrecen productos certificados como orgánicos. La FDA recordó que estos controles forman parte de las normas obligatorias del sistema de vigilancia de seguridad alimentaria y que la respuesta rápida de la empresa, aunque silenciosa públicamente, se considera un paso adecuado ante la detección de un potencial brote.
El retiro de los productos, aunque limitado en distribución, ha sido abordado con la máxima severidad para evitar un posible brote de listeriosis, enfermedad que puede resultar letal si no se detecta a tiempo o si afecta a personas de alto riesgo. La FDA continúa monitoreando la situación e instó a cualquier persona que posea cajas con los números de lote mencionados a no consumir el producto y comunicarse con el distribuidor correspondiente. En su sitio oficial, la agencia mantiene actualizada la información relacionada con el retiro, síntomas de la enfermedad y medidas preventivas.
Este nuevo caso se suma a otros episodios recientes donde productos frescos o refrigerados han estado implicados en brotes de listeriosis, evidenciando que ni siquiera los alimentos considerados más saludables están exentos de riesgos si los protocolos de producción y almacenamiento fallan en algún punto del proceso. La salud pública, una vez más, se enfrenta a los desafíos de un sistema alimentario complejo, donde la vigilancia constante y la transparencia son herramientas clave para la prevención de crisis sanitarias.
Fuente: FDA y aportes de la Redacción +P.