La UE excluye a Brasil de la lista de países autorizados para exportar carne y otros productos.
¿Se acabó el negocio con Brasil? La UE bloquea desde el jueves carne, miel y más productos por dudas sanitarias.
A partir de este jueves 3 de septiembre, la Unión Europea dejará de autorizar el ingreso de determinadas categorías de animales y productos de origen animal procedentes de Brasil destinados al consumo humano. La medida alcanza a la carne de vacuno y de aves de corral, productos de acuicultura, miel y tripas, y responde a que Bruselas no logró obtener garantías suficientes sobre el cumplimiento de las normas comunitarias respecto del uso de medicamentos antimicrobianos en la producción animal.
La decisión se enmarca en el Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1189, aprobado por la Comisión Europea el 4 de junio y publicado al día siguiente en el Diario Oficial de la Unión Europea. La norma establece que su artículo principal entra en vigor el 3 de septiembre de 2026 y modifica el sistema de autorización de terceros países para el ingreso de animales y productos de origen animal al bloque comunitario.
El Reglamento (UE) 2019/6 dispone que los animales y productos exportados desde terceros países no pueden provenir de ejemplares tratados con medicamentos antimicrobianos utilizados para fomentar el crecimiento o mejorar el rendimiento productivo. Asimismo, prohíbe el uso de antimicrobianos con sustancias que la UE reserva exclusivamente para el tratamiento de determinadas infecciones humanas.
Para hacer cumplir esta restricción también en las importaciones, la Comisión sancionó el Reglamento Delegado (UE) 2023/905, que fija las condiciones que deben acreditar los países exportadores, entre ellas aportar garantías suficientes de que se respetan los límites comunitarios sobre el uso de estos fármacos.
Según explica la propia Comisión en el Reglamento 2026/1189, Brasil figuraba autorizado hasta ahora en las categorías de bovinos, équidos, aves de corral, acuicultura, miel y tripas. Sin embargo, Bruselas no recibió información que garantizara que el país hubiera implementado, antes del 3 de septiembre, las medidas necesarias para cumplir con los requisitos exigidos en esas categorías. Por ese motivo, la Comisión resolvió eliminar las autorizaciones vigentes.
El anexo del Reglamento amplía el listado de categorías afectadas e incluye, además de las ya mencionadas, ovinos y caprinos, porcinos, leche, huevos, conejos y caza de cría, todas ellas sin autorización para Brasil. No obstante, la suspensión efectiva rige específicamente sobre las categorías incluidas en el régimen de control de antimicrobianos.
En sintonía con la decisión europea, la Autoridad de Seguridad Alimentaria de Noruega (Mattilsynet) también suspenderá desde el 3 de septiembre la importación de carnes y productos derivados de Brasil. Aunque Noruega no integra la Unión Europea, mantiene una coordinación sanitaria estrecha con el bloque y adopta sus regulaciones en este tipo de casos.
Las autoridades noruegas consideraron insuficiente la documentación técnica oficial presentada por Brasil para acreditar que su sistema de producción ganadera cumple con las exigencias europeas sobre antimicrobianos. El cuestionamiento central apunta a la falta de información oficial del Ministerio de Agricultura brasileño que respalde de forma concluyente la ausencia de estos fármacos en la cadena pecuaria.
El mercado noruego representa un volumen menor para las exportaciones brasileñas: durante 2025 las compras de carne vacuna alcanzaron 279 toneladas, por un valor cercano a 3,8 millones de dólares, cifra que ascendió a unos 4,5 millones de dólares al sumar envíos de pollo, pescado, huevos y miel.
Roberto Perosa, presidente de la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (ABIEC), sostuvo que la medida europea no cuestiona el modelo productivo del país, sino la capacidad del Estado brasileño para fiscalizar y demostrar ante terceros el cumplimiento de las normas sanitarias.
El temor de los exportadores no se limita al impacto comercial directo, sino al riesgo de un efecto dominó sobre otros mercados compradores. En particular, existe preocupación por que países africanos, sobre todo los de habla francesa, adopten restricciones similares durante septiembre.
Noruega, por su parte, estableció un mecanismo de transición para los cargamentos ya despachados: solo podrán ingresar las mercancías con certificados sanitarios emitidos hasta el 2 de septiembre de 2026, incluso si se encuentran en tránsito marítimo al momento de entrar en vigor la suspensión.
FUENTE: Medios internacionales con aportes de Redacción +P.
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